El secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, afirmó que aumentar el porcentaje de mezcla de biodiésel con gasoil por encima del 10% elevaría el precio en los surtidores y dejó a las provincias la posibilidad de fijar cortes superiores de forma voluntaria.
El secretario de Coordinación de Energía y Minería del Ministerio de Economía de la Nación, Daniel González, aseguró que el Gobierno nacional no está dispuesto a incrementar el corte obligatorio de biodiésel en el gasoil más allá del 10% en el marco de la nueva ley de biocombustibles. Durante su intervención en el congreso de Maizar 2026, realizado en Buenos Aires, González explicó que un aumento superior encarecería el combustible en los surtidores y tendría un costo fiscal para el Estado.
“No queremos obligar a nadie. Si la provincia ‘x’ está dispuesta a poner un corte del 18% y consigue gente dispuesta a poner bocas de expendio y consumidores dispuestos, está perfecto”, declaró el funcionario, dejando librada a las provincias la posibilidad de establecer porcentajes de mezcla más altos de forma optativa.
González sostuvo que el biodiésel es entre un 50% y un 100% más caro que el gasoil de origen fósil, y que la diferencia se reduce cuando el precio del petróleo es elevado. “A 70 dólares el barril, el biodiésel cuesta el doble que el fósil. El aumento del corte tiene un costo para el consumidor; para nosotros el corte al 10% es un buen equilibrio”, afirmó.
El secretario respaldó el proyecto de ley de biocombustibles presentado por la senadora Patricia Bullrich en el Senado Nacional. González indicó que la iniciativa incrementa el corte obligatorio de biodiésel del 7,5% al 10% y el de etanol en las naftas del 12% al 15%. También señaló que se mantiene la exención de impuestos para los biocombustibles con estabilidad a 15 años y que se avanzará hacia un mercado libre, eliminando la fijación de precios y cupos por parte de la Secretaría de Energía.
En relación a la disputa entre grandes aceiteras y pequeñas y medianas empresas del sector, González reconoció que se prevé una transición gradual de cinco años para proteger a las pymes. “Al final del camino terminamos en un lugar: proteger al consumidor, que es al que nadie miró en todo este tiempo”, sostuvo.
El funcionario advirtió que un eventual aumento del corte por encima del 10% “beneficia al productor de biocombustible y perjudica al Estado nacional porque el aumento de corte significa menos impuestos”. Agregó que “si alguno insiste con el corte al 15% del biodiésel no va a haber ley, porque el Estado nacional no puede pagar el costo fiscal y no estamos dispuestos a que el consumidor pague un mayor costo del gasoil”.
González concluyó que el proyecto presentado en el Senado contempla “el equilibrio con provincias, petroleras, aceiteras, productores y automotrices; es el máximo nivel de consenso posible”. Añadió que la iniciativa incluye un mercado a término y electrónico para garantizar transparencia en la asignación de cupos.
