El lunes 25 de mayo de 2026, Ferrari presentó en Roma el Luce, su primer vehículo totalmente eléctrico. El modelo genera controversia por su diseño y peso, y provocó una caída del 6,3% en la Bolsa de Milán.
El lunes 25 de mayo de 2026, en una ceremonia celebrada en Roma, Ferrari presentó el Luce, su primer vehículo totalmente eléctrico. El nombre, que en italiano significa “luz”, busca simbolizar un nuevo amanecer tecnológico para la compañía.
El Ferrari Luce está equipado con una batería de 122 kWh, que le otorga una autonomía superior a los 530 kilómetros. Puede acelerar de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 310 km/h. Con 2,26 toneladas, es el modelo más pesado producido por Ferrari. Además, es el segundo modelo de cuatro puertas y el primero de cinco asientos.
El diseño fue encargado al colectivo LoveFrom, liderado por Jony Ive, exdirector de diseño de Apple. El resultado es una berlina de 5,02 metros de largo, con techo acristalado y líneas puras. Luca Cordero di Montezemolo, expresidente de Ferrari, afirmó que con este modelo “se corre el riesgo de destruir un mito” y sugirió que “al menos le quiten el caballito”.
Para contrarrestar la pérdida del sonido de los motores de combustión, el Luce cuenta con un sistema que capta y amplifica las vibraciones de los motores eléctricos, transmitiéndolas al habitáculo. El CEO de Ferrari, Benedetto Vigna, sostuvo que “lo importante es la emoción que se le transmite al conductor”.
Tras la presentación, las acciones de Ferrari cayeron un 6,3% en la Bolsa de Milán. Analistas atribuyeron este descenso a los elevados costos de desarrollo y a la desaceleración global de la demanda de vehículos eléctricos de lujo. Ferrari ajustó su objetivo de electrificación del 40% al 20% para 2030.
El precio de salida del Luce es de aproximadamente 550 mil euros (640 mil dólares). Las primeras entregas están previstas para el cuarto trimestre de 2026. La compañía informó que toda la producción de 2027 ya está agotada.
El presidente de Ferrari, John Elkann, se reunió con el Papa León XIV en Castel Gandolfo. Elkann describió el encuentro como un “inmenso honor” y destacó que el proyecto busca “interpretar el mañana de manera valiente”. El Papa examinó el vehículo, abrió sus puertas, preguntó por la velocidad y se sentó en el asiento del piloto.
