Jesús de Miguel, delantero del Tenerife, falleció este lunes después de sufrir un traumatismo craneoencefálico al chocar con el arquero del Andorra, Jesús Owono, durante un partido. El hecho se produjo cuando De Miguel intentó alcanzar una pelota aérea y el arquero salió a intervenir; ambos chocaron y el delantero quedó inconsciente sobre el césped. Fue trasladado a un hospital, donde permaneció unas tres horas en cuidados intensivos hasta que se confirmó su muerte. A nivel mundial y en Argentina se registraron otros casos de jugadores que murieron por golpes en la cabeza o el pecho durante partidos.
Jesús de Miguel, futbolista del Tenerife, murió este lunes después de sufrir un fuerte golpe cuando chocó accidentalmente durante un partido con el arquero del Andorra, Jesús Owono. De Miguel fue trasladado a un hospital, donde permaneció unas tres horas en cuidados intensivos, y allí se confirmó su fallecimiento. El hecho se produjo cuando el delantero intentó ir tras una pelota aérea y el arquero salió a intervenir en la jugada; ambos chocaron y el jugador quedó tendido sobre el césped, inconsciente.
Otros casos en el fútbol mundial
El primer antecedente registrado ocurrió en 1931, en Escocia. El arquero del Celtic murió después de un traumatismo de cráneo en el clásico contra Rangers. Salió a disputar una pelota y recibió un impacto en la cabeza al golpear con la rodilla de un rival. John Thomson tenía 22 años. Cada año, el Celtic recuerda el suceso en su página oficial.
En 1990, en Brasil, el futbolista Vagner Bachrel murió seis días después de un traumatismo craneoencefálico aparentemente producido durante un partido que había disputado, donde había tenido un golpe en la cabeza que fue subestimado en su momento.
En 2014 murió en Argelia Albert Ebossé, de 24 años, delantero camerunés. Durante un partido le arrojaron un objeto desde las tribunas que lesionó su cabeza. El traumatismo no fue un choque entre jugadores, pero causó conmoción por las acciones violentas en las canchas.
Casos en Argentina
El 3 de mayo de 2015, Emanuel Ortega, de 21 años, jugador de San Martín de Burzaco, disputaba un partido contra Juventud Unida, en la Primera C. Fue por una pelota y golpeó su cabeza contra una estructura de cemento que sostenía el alambrado. Tuvo una fractura de cráneo y un traumatismo que obligó a intervenirlo quirúrgicamente. Murió el 14 de mayo al no poder recuperarse de las lesiones.
En 2016 murió Micael Favre, de 24 años, futbolista de Villa Elisa y oriundo de San Jorge. Jugaba contra Defensores de Colón cuando recibió un golpe de rodilla en la cabeza. Se incorporó, sufrió convulsiones y fue trasladado a un centro de salud donde murió.
En 2024 se produjo el fallecimiento de Ángel Elías Ojeda, de 23 años, en la liga de Bella Vista, Corrientes. Su cabeza golpeó contra una pared perimetral del campo de juego en pleno partido. Tuvo un traumatismo craneoencefálico con hemorragia interna y hematoma subdural.
