El acto se realizó este lunes en la plaza cívica del Centro de Justicia Penal, en cumplimiento de un acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
El femicidio de Vanesa Soledad Celma, ocurrido el 29 de junio de 2010, tuvo este lunes un acto de reparación simbólica con la inauguración de un memorial en la plaza cívica del Centro de Justicia Penal, ubicado en Sarmiento entre Rueda y Virasoro, en Rosario.
Debido a errores cometidos por el Estado santafesino en la tramitación judicial del caso, los familiares de la víctima acudieron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Ese organismo firmó un acta de compromiso con la provincia de Santa Fe para indemnizar a la familia y construir un memorial en un espacio público.
Vanesa Soledad Celma, quien cursaba un embarazo de ocho meses, fue atacada por su marido el 29 de junio de 2010. El hombre la roció con combustible y la prendió fuego. Celma agonizó y dio a luz a su bebé antes de morir en el hospital. El responsable del ataque no fue condenado penalmente debido a irregularidades cometidas por la policía y la Justicia.
En el acto estuvieron presentes familiares y amigos de la mujer, así como el secretario de Derechos Humanos de Santa Fe, Emilio Jatón, en representación del Estado provincial.
Jatón declaró: “Esto demuestra la negligencia del estado. Este acto forma parte de una resolución de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que sentenció a la provincia a un acuerdo económico con la familia y también para que se haga un reconocimiento público de su negligencia”.
“Los principales errores o negligencias provinieron de parte de la Justicia. El mensaje de hoy es dar a conocer lo que pasó con Celma de aquí a las generaciones futuras. El marido de Celma fue quien la incendió. Primero la justicia dijo que había sido un suicidio, una muerte por amor. Por eso elegimos estas palabras: Celma no murió por amor. El responsable nunca pudo ser juzgado por esta causa, fue absuelto y hoy camina por Rosario como si nada”, subrayó Jatón.
El funcionario remarcó que el monumento “marca que el Estado debe tomar conciencia que los casos de femicidio son casos de feminicidio. Hoy hubo un aprendizaje en el Estado, esto no tiene que volver a ocurrir, que la justicia termine mirando estos casos como lo que son, femicidios”.
Por su parte, Eva Domínguez, cuñada de Vanesa y militante en la problemática de violencia de género, señaló: “Fueron muchos años de lucha para que el Estado nos acompañe. Que se haga este reconocimiento (por el caso de Vanesa) es muy importante, y es para construir una justicia con más perspectiva de género, más justa para las mujeres”.
Domínguez dijo que durante el caso judicial de Vanesa “hubo altibajos”. Rememoró: “Se quiso archivar la causa, después se tuvo que acudir a la Corte Interamericana y tener la esperanza de que nos recibieran. Tuvimos suerte, hubo una reparación y el estado reconoció su error. Que esto nos sirva para todas. No es solo para la familia. Esto se construyó a la difusión del caso de Vanesa y también por el compromiso por las que hoy no están”.
“El esposo de Vanesa nunca fue imputado, sigue su vida normal, es árbitro. No se lo condenó porque la Justicia no actuó. Que las personas que estén con él les pido que se cuiden porque las personas que son agresivas lo seguirán siendo. Nosotros nunca fuimos agresivos, solo pedimos justicia. La Justicia lo dejó absuelto, y ahora nosotros buscamos otras estrategias para protestar por estos temas. Hoy el estado reconoce que Vanesa fue víctima de violencia de género y que su muerte no fue por amor sino por femicidio”, concluyó Domínguez.
