El juicio contra Kevin Ojeda, acusado de matar a Franco Alegre de 25 años en un puesto de venta de drogas, comenzó este miércoles en el Centro de Justicia Penal de Rosario. Las fiscales pidieron una condena de 19 años.
El juicio contra Kevin Ojeda, de 26 años, comenzó este miércoles en el Centro de Justicia Penal de Rosario ante los jueces Gonzalo López Quintana, Paula Álvarez y Fernando Sosa. Las fiscales Andrea Vega y Juliana González lo acusaron como autor de un homicidio y lesiones, ambos agravados por el uso de arma, y portación ilegal de arma de guerra.
El crimen ocurrió la madrugada del 24 de febrero de 2023, alrededor de las 3, cuando un atacante caminó por las vías del tren en dirección a calle Riobamba al 5000, en la zona oeste de Rosario, y disparó hacia un puesto de venta de drogas. Franco Alegre, de 25 años, murió en el lugar con heridas en la espalda, brazos y una pierna. Junto a él estaba Jonatan M., de 33 años, quien recibió un disparo en el muslo derecho y fue asistido en el Hospital Carrasco.
Según informaron fuentes judiciales, el ataque se realizó con una pistola calibre 9 milímetros y se recolectaron nueve vainas servidas en el lugar. Familiares de la víctima declararon que Alegre padecía problemas de adicción desde los 12 años y solía comprar drogas en ese lugar sin haber tenido conflictos previos. La noche del hecho, había pedido 200 pesos a su madre para comprar un porro; al negarse ella, le pidió a su hermana, se fue y fue asesinado.
Ojeda fue detenido el 1 de mayo de 2023 en la zona de Gálvez y Pascual Rosas, en Villa Banaba, tras un enfrentamiento con policías del Comando Radioeléctrico. Se le imputó haber efectuado al menos catorce disparos contra el patrullero, uno de los cuales impactó en el paragolpes delantero. Los policías dispararon dos veces y lo apresaron en una casa de Virasoro al 5000. Por ese hecho, se le sumaron los delitos de tentativa de homicidio agravado y portación ilegítima de arma de guerra.
Seis meses después de su detención, fue imputado por el crimen de Alegre. Según la acusación, al momento del ataque iba acompañado por un cómplice no identificado, y se presume que el ataque fue ordenado por una organización por disputas vinculadas a la venta de drogas.
