María Itatí Yossen, de 47 años, fue hallada sin vida el sábado en su domicilio. La investigación caratulada como presunto femicidio seguido de suicidio incluye a su expareja, Fabio Firmapaz, quien también fue encontrado muerto. La comunidad educativa de Santa Fe expresó sus condolencias.
La muerte de María Itatí Yossen, vicedirectora de la Escuela Especial Nº 2009 Bernardo de Monteagudo, ocurrida el sábado en su domicilio de barrio Sur, es investigada por la justicia como un presunto femicidio seguido de suicidio. En el mismo lugar fue hallado sin vida su expareja, Fabio Firmapaz, según informaron fuentes judiciales.
Yossen, de 47 años, había titularizado el cargo de vicedirectora el pasado 23 de febrero. Se desempeñaba en la institución educativa y era reconocida por sus colegas, quienes la llamaban «La Gringa».
El cuerpo de la mujer fue encontrado sobre una cama. Una fuente allegada a la investigación indicó que entre las hipótesis que se analizan figura la posibilidad de que haya sido asfixiada con una almohada u otro elemento similar. Esa versión no fue confirmada oficialmente y deberá ser contrastada con el resultado de la autopsia y los demás peritajes dispuestos por la PDI para establecer con precisión la causa de muerte.
En el vecindario, una mujer que vive en las inmediaciones y pidió mantener su identidad en reserva contó cómo se enteró de lo ocurrido a través de su hija. «Mi nena se acerca y me dice: ‘Mami, ¿qué pasó ahí en la esquina?’». En un primer momento, la vecina no imaginó la gravedad de la situación. «Le digo: ‘No sé, capaz que robaron’. Ni nos metimos adentro», recordó.
La vecina señaló que el hombre era una presencia habitual en la cuadra. Alquilaba una propiedad en el sector desde hacía poco tiempo y solía acercarse a los comercios de la zona. «Venía tipo a las 9 siempre a comprar dos pancitos», recordó. Según su testimonio, mantenía un trato cordial con los vecinos y nunca habían advertido comportamientos que hicieran prever un desenlace semejante. Tampoco escucharon gritos, detonaciones ni algún episodio que les llamara la atención durante la mañana del sábado. «Fue algo inesperado, porque nadie sintió nada», lamentó.
En las redes sociales y en los grupos de mensajes de la comunidad educativa santafesina, colegas y conocidos expresaron sus condolencias. Una compañera que aseguró haber trabajado con ella durante muchos años escribió: «No salgo de mi asombro y no entiendo cómo pudo asesinarla». En ese mismo mensaje la describió como alguien a quien «siempre le costó todo», pero que nunca dejó de luchar para salir adelante y ofrecerles lo mejor a sus hijos.
Según esos recuerdos, Yossen había quedado viuda a los 21 años, cuando su primera hija era todavía una bebé. Tiempo después formó otra pareja y tuvo un segundo hijo con Firmapaz. Quienes la conocieron sostienen que durante años cargó con buena parte de las responsabilidades económicas y familiares, e incluso intentó sostener un pequeño kiosco como alternativa para generar ingresos.
Otra persona que compartió su historia la describió: «Ella era muy tranquila, no era de discutir, trataba de mediar, no le gustaban las peleas». Y agregó: «No era tonta, nunca lo fue. Tenía carácter y sabía qué quería».
La investigación judicial continúa para establecer con precisión cómo ocurrieron los hechos. La comunidad educativa y los vecinos de barrio Sur expresaron su consternación por lo sucedido.
