La crecida del río Paraná provocó la evacuación de al menos ocho familias en Colastiné Norte, que se trasladaron a terrenos más altos dentro del anillo de defensa. El Municipio informó que asiste a los afectados y que ya realizó traslados preventivos en la Vuelta del Paraguayo.
La crecida del río Paraná causó la evacuación de unas ocho familias en Colastiné Norte, en el sector del terraplén Garello y la calle Los Zorzales, cerca de la toma de agua del río Colastiné. Las familias, dedicadas principalmente a la pesca y a tareas eventuales, abandonaron sus viviendas cuando el agua avanzó sobre la costa esta semana y se trasladaron a terrenos más altos dentro del anillo de defensa, donde construyeron refugios precarios con postes, chapas y lonas.
“Estaba viviendo acá, de este lado del terraplén, en una casita de material, y ya el agua la teníamos en dos días en el tobillo”, relató una de las personas evacuadas. Agregó que durante el fin de semana debió mudarse con su familia y comenzar a armar un refugio en un terreno más alto, del otro lado de la defensa.
Otra de las familias afectadas explicó: “Nos vinimos con una carpita y, en dos días, pudimos armar el refugio de mi tío y el mío. Nos tuvimos que mudar y hasta ahora estamos acarreando cosas”.
La Municipalidad de Santa Fe informó que las familias de Colastiné Norte residen en el lugar desde hace más de seis años, en viviendas precarias pero consolidadas, en un territorio vinculado a su economía familiar, principalmente la pesca. Según el gobierno local, estas familias “están siendo monitoreadas y asistidas por la Dirección de Acción Social del municipio”.
El Municipio también indicó que “ya realizó el traslado preventivo de familias de las inmediaciones de la Vuelta del Paraguayo, que estaban en zonas bajas por fuera de los anillos de defensa al Centro Asistencial Integral N° 1”.
Respecto de las soluciones habitacionales definitivas, la administración municipal sostuvo que “el abordaje y ejecución de políticas habitacionales de fondo, requiere la participación de los diferentes niveles del Estado. Es decir, la solución definitiva a estas situaciones es la construcción de planes de viviendas con recursos nacionales y en lugares seguros”.
Asimismo, señaló que “la Municipalidad trabaja en la prevención de nuevas ocupaciones y construcciones en zonas de riesgo hídrico. Sin embargo, en este caso, las ocupaciones llevan años establecidas y residen allí familias con niños. Se trata de una situación que adquiere una complejidad mayor y requiere un abordaje integral”.
El gobierno local insistió en la necesidad de coordinar acciones entre jurisdicciones: “Por esta razón, es necesario trabajar de manera articulada entre las distintas áreas y niveles del Estado, evaluando las particularidades de cada situación y procurando contemplar tanto la seguridad de las familias frente al riesgo hídrico como sus derechos y condiciones de subsistencia”.
La situación no se limita a Colastiné Norte. Según relevamientos periodísticos y datos municipales, familias asentadas en áreas de riesgo hídrico residen también en la Vuelta del Paraguayo, Bajada Distéfano, La Guardia, distintos sectores de la ruta nacional 168, barrio El Pozo y reservorios pluviales del oeste y noreste de la ciudad. Datos municipales actuales estiman en alrededor de 1.300 las familias que habitan en distintas áreas expuestas al riesgo hídrico, aunque no todas requieren evacuación ante cada crecida.
El Servicio Meteorológico Nacional informó en su reporte de septiembre que las condiciones del fenómeno de El Niño se mantenían en fase cálida, con una probabilidad del 100% de continuidad durante el trimestre septiembre-octubre-noviembre de 2026, con intensidad fuerte o muy fuerte.
El Instituto Nacional del Agua prevé que el río Paraná continúe en ascenso en los próximos días. Este jueves el nivel en el Puerto local era de 4,28 metros. La actualización del 28 de octubre estimó que podría alcanzar los 4,52 metros el 3 de noviembre y seguir subiendo. Estos valores se encuentran por debajo de los niveles de alerta y evacuación establecidos para la escala del puerto de Santa Fe, aunque en zonas bajas y fuera de las defensas las viviendas pueden inundarse antes de que se activen los umbrales de emergencia general.
En septiembre de 2025, el Gobierno provincial informó la reparación de una fisura de ocho metros de extensión y 60 centímetros de profundidad en uno de los taludes del terraplén Garello. En octubre de ese año anunció obras de refuerzo de la defensa. Esas intervenciones buscan proteger el área defendida, pero no convierten en seguros los terrenos que quedan por fuera del anillo.
