Las lluvias y las crecidas de los ríos afectan a Chaco, Misiones, Corrientes y Neuquén. En las dos primeras provincias se registraron evacuaciones y daños en viviendas.
Las consecuencias de las lluvias intensas y las crecidas mantienen en alerta a distintas regiones de la Argentina. El fenómeno de El Niño aparece asociado a un escenario de precipitaciones y niveles elevados de los cursos de agua que afecta a cuatro provincias, con familias que debieron abandonar sus hogares, interrupciones en la circulación y sectores de difícil acceso.
Mientras Chaco y Misiones concentran parte de las evacuaciones, Corrientes registra un incremento de la superficie inundada en el valle del Paraná y Neuquén se prepara para declarar la emergencia meteorológica durante seis meses.
La situación presenta características diferentes según la región, pero tiene un denominador común: la necesidad de sostener los operativos de asistencia y seguir de cerca la evolución de las lluvias y los niveles de los ríos.
En el nordeste, la crecida del Paraná y de otros cursos de agua compromete zonas ribereñas, viviendas y pasos viales. En la Patagonia, los anegamientos y los cortes de rutas dejaron localidades con dificultades de conexión terrestre.
Chaco y Misiones
Chaco es una de las provincias más comprometidas por la crecida del río Paraná. De acuerdo con los datos difundidos por la coordinadora del Comité Provincial de Emergencia, Carolina Meiriño, unas 1.290 personas habían sido evacuadas y otras 500 abandonaron sus viviendas por sus propios medios. En total, el número de personas desplazadas ascendía a aproximadamente 1.790.
Entre los sectores afectados se encuentra Barranqueras, donde familias de zonas costeras, incluido el barrio Club Náutico, tuvieron que trasladarse a terrenos más elevados. Algunas personas improvisaron refugios con chapas, maderas y plásticos para resguardarse del avance del agua. Un relevamiento local citado por Infobae contabilizó 74 familias afectadas, equivalentes a 251 personas, en uno de los sectores relevados de Barranqueras. Allí, el Paraná alcanzó los 7,27 metros, por encima de la altura de evacuación establecida en 6,50 metros.
También se informaron evacuaciones y autoevacuaciones en Puerto Vilelas y Puerto Antequera. En algunos casos, las familias se instalaron en sectores elevados y a la vera de las rutas mientras buscaban alternativas para permanecer a resguardo.
Frente a este panorama, el Gobierno chaqueño mantiene operativos de asistencia que incluyen alimentos, atención sanitaria, elementos de abrigo y apoyo veterinario. Distintas áreas provinciales participan de las tareas para atender las necesidades de las personas afectadas y de los animales que debieron ser trasladados.
En Misiones, en tanto, las tormentas registradas desde el jueves provocaron daños en viviendas e interrupciones en la infraestructura vial. El último relevamiento de la Jefatura de Policía provincial consignó 141 personas evacuadas, 117 viviendas afectadas y cinco puentes con el tránsito interrumpido. Los damnificados fueron alojados en casas de familiares y en un salón comunitario. Las evacuaciones se registraron inicialmente en Jardín América y San Vicente, mientras los equipos policiales continuaban recorriendo las distintas localidades para determinar el alcance de los daños.
La crecida de los arroyos también obligó a cerrar pasos en las rutas provinciales 7, 204 y 2, entre otros sectores. Además, diez pasos fronterizos fluviales sobre el Paraná permanecían fuera de servicio. En contraste, las rutas nacionales 12 y 14 continuaban habilitadas, según el reporte citado por el medio.
Los niveles de los ríos también reflejaban la magnitud del episodio. En Puerto Libertad, el Paraná llegó a los 27,40 metros, mientras que el Iguazú alcanzó los 28,50 metros en Puerto Iguazú. En esta última localidad, el servicio de lanchas y balsas seguía suspendido.
Corrientes y Neuquén
En Corrientes, el impacto de la crecida se observa en la expansión de la superficie cubierta por agua en el valle de inundación del río Paraná. Un análisis de imágenes satelitales realizado por el ingeniero agrónomo Ditmar Kurtz y la geógrafa Griselda Saucedo detectó que el área con agua libre aumentó en 69.089 hectáreas entre septiembre y octubre. Ese incremento representa el 87,6% de la expansión registrada en el conjunto de las zonas analizadas, que comprende territorios de Corrientes, Santa Fe, Chaco y Paraguay. En toda esa región, la superficie cubierta por agua pasó de 378.477 a 457.317 hectáreas, lo que equivale a un crecimiento de 78.840 hectáreas, un 20,8% más que en septiembre. En el tramo correntino del valle del Paraná, el aumento de la superficie con agua libre fue del 53,4% en comparación con el mes anterior.
Estos indicadores permiten observar cómo evoluciona la inundación en la cuenca, aunque no representan de manera directa la cantidad de viviendas afectadas ni el número de personas damnificadas.
El escenario coincide con las advertencias del Instituto Nacional del Agua (INA), que anticipó niveles elevados del Paraná y la posibilidad de nuevos pulsos de crecida en el tramo argentino-paraguayo durante las próximas semanas.
En Santa Fe, la evolución del río también es motivo de seguimiento. Los registros citados en los reportes sobre la emergencia daban cuenta de una altura de 7,43 metros en Itatí, mientras que en Paso de la Patria el Paraná alcanzó los 7,79 metros, con afectaciones en sectores habitados. En la capital santafesina, la altura informada fue de 7,43 metros, por encima del nivel de evacuación de seis metros mencionado en ese reporte.
En Neuquén, la emergencia tiene características diferentes. Los anegamientos, los cortes de rutas y el aislamiento de algunas localidades llevaron al gobierno provincial a anunciar que prevé declarar la emergencia meteorológica por seis meses, ante los pronósticos de lluvias intensas vinculados con El Niño. Rincón de los Sauces fue señalado como uno de los puntos más complicados. Las rutas provinciales 5 y 8 quedaron intransitables, lo que interrumpió temporalmente el acceso terrestre a la localidad. Ante las dificultades para trasladarse por caminos afectados por el agua, las autoridades organizaron puentes aéreos para llevar medicamentos e insumos hospitalarios y facilitar el traslado de pacientes que necesitaban atención urgente. También se reportaron evacuaciones en Añelo y familias aisladas en Puente Picún y Bajada de los Molles. En el paraje Sañico, algunas personas fueron trasladadas a una escuela para permanecer a resguardo.
La evolución de la emergencia dependerá, en parte, del comportamiento de las precipitaciones y de los niveles de los ríos en los próximos días. Mientras continúan las tareas de asistencia, las autoridades mantienen el seguimiento de las zonas afectadas para responder a nuevas necesidades y evaluar cuándo podrán restablecerse los accesos interrumpidos.
