El veredicto se conoció este martes en los Tribunales de Santa Fe. El hecho ocurrió el 21 de febrero de 2024 en un local de la peatonal. La pena se definirá en una audiencia de cesura.
Un jurado oral declaró culpable a Augusto Joaquín Monzón, de 25 años, por el homicidio criminis causa de Carlos Alberto Farías, de 57 años, ocurrido el 21 de febrero de 2024 en un local comercial de la peatonal de la ciudad de Santa Fe.
El veredicto se conoció este martes en los Tribunales locales, tras dos jornadas de juicio presididas por el juez Pablo Spekuljak. El fiscal Estanislao Giavedoni representó al Ministerio Público de la Acusación (MPA), mientras que la familia de la víctima actuó como querellante con el abogado Martín Risso Patrón.
Según la acusación, Monzón convocó a Farías a un local de calle San Martín al 2600, identificado como California Bay, con la excusa de realizar un intercambio de divisas. De acuerdo con los registros fílmicos, ambos ingresaron al lugar y a las 15.15 solo se retiró Monzón, con la camisa empapada y una bolsa en las manos.
El fiscal Giavedoni recordó que fue fundamental la declaración del médico forense, que determinó las lesiones que tenía Farías en toda su cabeza, producidas con un elemento contuso. Un perito también mostró en qué parte del local comercial fue el ataque, por los rastros de sangre.
Para la fiscalía, se trató de un homicidio planificado por Monzón. No hubo pelea, como aseguró Monzón al declarar en el juicio. Farías no tuvo oportunidad de defenderse y no presentaba lesiones defensivas en su cuerpo, según se determinó. El móvil del crimen fue el robo del dinero que tenía la víctima.
El querellante Risso Patrón explicó que desde el principio sostuvo la hipótesis de la alevosía. “Creo que se confirmó. Fue un ataque a traición, sobre seguro. Significa que cualquiera de los golpes que Monzón le aplicó a Farías lo hubiese dejado fuera de combate o provocarle la muerte. Le quebró la base del cráneo. O sea que los siguientes fueron sobre seguro. Creo que así lo entendió el jurado”, enfatizó.
Tras la lectura del veredicto, se realizó una audiencia de impacto en la que habló Maximiliano, el mayor de los cinco hijos de Farías. Agradeció a su abogado y al fiscal, a quien también le pidió disculpas por reaccionar mal durante la investigación al no entender la metodología de trabajo. Al ser consultado, afirmó que recordará siempre a su padre “con esa hermosa sonrisa”.
“Tenía una personalidad que te levantaba un velorio, hermano… te hacía reír en un velorio. Todos en la peatonal conocían lo que era. Afortunadamente se hizo justicia”, señaló. “Hay mucho dolor. La mayoría de los integrantes de la familia están con psicólogos. Fueron dos largos años. Hoy el cabezón se debe estar cagando de risa con nosotros. Era el ejemplo de lo que queremos llegar a ser. Nos mostró la vida de todas las maneras, las más lindas, las más feas. Él siempre estuvo para todos, sus hijos, sus nietos, para su madre, sus hermanos, sus cuñadas. Nos enseñó a ser buenas personas. Por eso no queríamos venganza, queríamos justicia”, agregó.
El delito de homicidio criminis causa contempla una única pena posible: prisión perpetua. No obstante, la pena se determinará en una audiencia de cesura que se realizará en el transcurso de la semana.
