El ministro de Educación de Santa Fe, José Goity, afirmó que la provincia recibe alrededor de un tercio de los recursos que Nación transfería para políticas educativas específicas, durante un acto en el colegio La Salle de la ciudad de Santa Fe.
El ministro de Educación de Santa Fe, José Goity, declaró este martes que la provincia recibe actualmente alrededor de «un 30% de lo que se transfería anteriormente» para programas educativos específicos, en el marco del debate por el Presupuesto nacional 2027. Lo hizo durante una actividad en el colegio La Salle de la ciudad de Santa Fe, en el marco del programa «El Senado va a la Escuela», que compartió con la senadora nacional Carolina Losada y el intendente Juan Pablo Poletti.
Goity sostuvo que la administración provincial debió cubrir recursos que dejaron de llegar. «Nosotros venimos planteando desde el inicio de nuestra gestión -y el gobernador Maximiliano Pullaro fue muy claro- en cuanto a defender los recursos para Santa Fe. Dentro de esa defensa de los recursos para Santa Fe, obviamente está el presupuesto educativo», afirmó.
El ministro aseguró que la provincia mantiene dos líneas de acción: reclamar las partidas que le corresponden a Nación y aportar fondos propios para sostener aquellos programas en los que se cortaron las partidas. «Cada vez que Nación dejó de transferir algún recurso, la provincia se hizo cargo. Cada vez que algún programa fue desfinanciado, la provincia fue y se hizo cargo», afirmó.
Para dimensionar la reducción, Goity mencionó el Programa 29, de Gestión Educativa y Políticas Socioeducativas, incluido en el presupuesto de la Administración Pública Nacional. Según explicó, las partidas correspondientes a esas líneas representan aproximadamente «un 30% de lo que se transfería anteriormente». El Programa 29 contempla acciones destinadas a articular políticas de equidad, apoyo socioeducativo y coordinación federal con las provincias. Las partidas sufrieron reestructuraciones y ajustes generales de determinadas líneas en el marco de los presupuestos nacionales recientes. Asimismo, desde el inicio se cortó el Fonid docente y, más recientemente, los fondos de educación técnica.
No obstante, Goity hizo una distinción respecto de otras líneas de financiamiento. «No así en ‘Hora Más’, que ahí sí tenemos que reconocer que hay una inversión muy importante del Gobierno nacional que nosotros estamos utilizando para que haya una Hora Más en las escuelas», señaló.
El planteo del ministro santafesino se produjo el mismo día en que el secretario de Educación de la Nación, Carlos Torrendell, expuso ante legisladores en el debate por el Presupuesto 2027. En esa instancia, el funcionario nacional defendió la orientación de los recursos hacia el Plan Nacional de Alfabetización y Matemática y cuestionó la distribución del gasto educativo durante gestiones anteriores. Torrendell sostuvo que una parte de los fondos se destinaba a numerosos programas cuyo impacto pedagógico, según afirmó, no había sido evaluado. «No se trata de gastar menos, sino de gastar mejor», resumió al defender el criterio de priorizar políticas orientadas a los aprendizajes.
En ese escenario, las declaraciones de Goity son en parte coincidentes con las de Torrendell: «En el plano nacional necesitamos que haya más presupuesto para la educación obligatoria y que se traduzcan en programas bien utilizados. Tuvimos 20 años de presupuestos que muchos consideraban óptimos y la verdad que los resultados fueron horribles. Entonces, también tengamos en cuenta que no alcanza solo con presupuesto, sino que hay que utilizarlo correctamente para lograr objetivos educativos y pedagógicos».
Otro de los temas abordados por Goity fue la preparación del sistema educativo santafesino ante una eventual llegada del fenómeno climático de El Niño, que podría provocar lluvias intensas, anegamientos y dificultades de acceso a establecimientos escolares, especialmente en zonas rurales. El ministro recordó que la cartera educativa elaboró y distribuyó hace algunos meses un protocolo de intervención y abordaje para situaciones de emergencia. El objetivo es establecer criterios de actuación que permitan responder ante contingencias sin perder de vista la continuidad de las clases y el acompañamiento pedagógico.
«¿Qué tenemos nosotros como criterio? Primera cuestión, no utilizar a las escuelas como centros de refugiados. ¿Por qué? Porque la prioridad número uno es que haya clases y que las clases se den en la escuela», remarcó. Goity aclaró que esa directiva contempla excepciones ante situaciones de necesidad, pero que, como criterio general, se buscará evitar que los edificios escolares se conviertan en centros de evacuados. Según explicó, esa utilización puede demorar posteriormente el regreso de los estudiantes a las aulas.
El funcionario señaló que ya existen planes de contingencia para sostener la virtualidad y disponer otras formas de acompañamiento cuando resulte imposible llegar a las escuelas. Esto incluye situaciones en las que el edificio no esté afectado directamente por el agua, pero sí los caminos o el entorno, una dificultad que puede presentarse particularmente en áreas rurales.
«Ya sabemos que vamos a tener dificultades, estamos preparados para sostenerlas, pero yo, como ministro de Educación, tengo una prioridad: que no se interrumpa el proceso educativo y el acompañamiento pedagógico», afirmó. Consultado sobre si contempla instancias de recuperación de contenidos cuando las clases no puedan desarrollarse con normalidad, Goity evitó anticipar una eventual extensión del calendario escolar y recordó que la actividad académica continúa después de las fechas habituales de finalización de clases, con estrategias para priorizar los aprendizajes y acompañar a los alumnos. «Si es necesario, lo vamos a hacer», respondió sobre la posibilidad de recuperar contenidos, aunque aclaró que eso no implica necesariamente extender el calendario escolar.
Por último, el ministro destacó que las decisiones se toman de manera articulada con Defensa Civil, las delegaciones regionales y los gobiernos locales. La intervención, explicó, no depende de definiciones unilaterales del sistema educativo, sino de un dispositivo coordinado para responder ante situaciones excepcionales. Por el momento, aseguró que no se registraron inconvenientes y que se mantiene un monitoreo permanente. La prioridad, insistió, será preservar la continuidad pedagógica y organizar las respuestas necesarias según las condiciones que se presenten en cada localidad.
