El actor reveló detalles sobre el tercer acto descartado que abordaba las acusaciones de abuso infantil y las regrabaciones que modificaron el desenlace de la película.
La película biográfica Michael, estrenada en abril, recorre la trayectoria del cantante desde sus inicios con los Jackson 5 hasta su consolidación como estrella global. La producción culmina en 1988 con la presentación del artista en el estadio de Wembley durante la gira Bad World Tour. En las últimas horas se conocieron detalles sobre un desarrollo argumental diferente que formaba parte del proyecto original.
Jaafar Jackson, sobrino del músico y encargado de interpretarlo en la pantalla grande, brindó precisiones sobre el tercer acto que fue descartado del montaje definitivo. La idea inicial del guión contemplaba abordar las acusaciones de abuso infantil vertidas contra el cantante. Sin embargo, durante la producción se detectó una cláusula en un acuerdo legal previo que impedía a los herederos de Jackson hacer mención a Jordan Chandler, una de las acusadoras. Esta situación obligó a realizar regrabaciones con un costo cercano a los 15 millones de dólares. Debido a este inconveniente, la historia reconfiguró su desenlace y desplazó la tensión narrativa hacia el vínculo entre Michael y su padre, Joe Jackson, interpretado por Colman Domingo.
Respecto a este ajuste y a la gran cantidad de escenas filmadas que quedaron fuera del metraje final, Jaafar Jackson compartió sus impresiones en una entrevista concedida al medio especializado Variety. El actor señaló que desde el comienzo era consciente de que no todo el material registrado llegaría al cine, ya que en la sala de edición las decisiones cambian de forma permanente en función de la búsqueda de tomas e interpretaciones específicas. A pesar de los recortes, Jaafar definió el rodaje como una experiencia gratificante que le permitió crecer profesionalmente como intérprete y remarcó el acompañamiento que recibió por parte de su entorno íntimo tras la proyección del film.
El actor también se refirió a la faceta cotidiana de su tío, recordando momentos compartidos durante su infancia, marcados por los juegos de escondite, los videojuegos de última generación y los montones de golosinas que el artista solía tener a disposición de sus sobrinos.
Tras la confirmación en agosto sobre la realización de una secuela de la película, Jaafar Jackson anticipó la perspectiva con la que abordarán los acontecimientos más complejos de la vida del cantante. En esta segunda entrega, la trama incorporará las acusaciones desde la postura del propio Michael, con el objetivo de dar visibilidad a la versión del artista frente a lo que la familia considera relatos impulsados por intereses ajenos, buscando así darle voz al músico en lo que respecta a las etapas más difíciles de sus últimos años.
