El presidente francés, Emmanuel Macron, se pronunció este domingo por televisión tras los incidentes violentos registrados en varias ciudades. Anunció investigaciones judiciales y medidas de seguridad, y afirmó que quienes saquearon deberán pagar por los daños.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, habló este domingo por televisión en relación con los disturbios registrados en varias ciudades del país. Durante su mensaje, exigió rendición de cuentas a quienes participaron en los hechos y anunció investigaciones judiciales y medidas para reforzar la seguridad pública.
Macron afirmó: “quienes saquearon deberán pagar por los daños, y quienes buscaron derrocar la República deberán rendir cuentas”. Asimismo, solicitó que las investigaciones se lleven a cabo con la máxima firmeza y transparencia.
El mandatario vinculó los disturbios con actos de violencia y los atribuyó a grupos radicales de extrema izquierda, según sus declaraciones. También sostuvo que los agentes del orden sufrieron una violencia sin precedentes y pidió total transparencia en las pesquisas, exigencia que el gobierno afirmó que aplicará en todo el territorio francés.
Las autoridades informaron cifras oficiales: más de 2.000 arrestos, cientos de agentes heridos y daños a comercios en varias ciudades, entre ellas París, Burdeos, Marsella, Lyon y Limoges. En esta última, el fuego alcanzó el ayuntamiento del siglo XIX y provocó el derrumbe del techo.
El ministro del Interior, de acuerdo con comunicados oficiales, detalló saqueos masivos y procedimientos policiales en varias provincias. La fiscalía abrió causas por lesiones graves tras incidentes que incluyeron la pérdida de un ojo de una adolescente y la amputación de una mano en otra ciudad.
Los alcaldes de París, Marsella y Lyon solicitaron reunirse con el primer ministro debido a la magnitud de los daños. Los gobiernos locales pidieron coordinación para la reconstrucción y para que se haga efectiva la rendición de cuentas por los destrozos.
En el plano político, dirigentes de diversas fuerzas convirtieron la crisis en eje electoral y exigieron condenas y explicaciones públicas. Algunos pidieron medidas más duras y otros advirtieron sobre el riesgo de polarización.
Como consecuencia institucional, las autoridades anunciaron investigaciones en curso y la posibilidad de medidas administrativas locales para proteger instalaciones, mientras la exigencia de rendición de cuentas se mantiene como eje de la respuesta estatal.
Vecinos y comerciantes expresaron consternación ante los destrozos. Margaux Eude, de 26 años, dijo apoyar la protesta pero lamentó que “vinieron los alborotadores” porque eso deslegitima el movimiento. Ciudadanos mayores y comerciantes señalaron miedo y preocupación por la seguridad.
