El ex intendente de Santa Fe y ex embajador en Uruguay, Mario Barletta, analizó la preparación de la ciudad ante la llegada del fenómeno de El Niño. Destacó la articulación entre Provincia y Municipio y enumeró medidas estructurales y no estructurales. Advirtió sobre la situación de familias en asentamientos ilegales.
El ex intendente de Santa Fe, ex rector de la UNL, ex embajador argentino en Uruguay y ex diputado nacional, Mario Barletta, se refirió a la preparación de la ciudad capital ante la inminencia del fenómeno de El Niño, que según los pronósticos sería entre «fuerte y muy fuerte», con lluvias intensas y ríos altos.
En diálogo con El Litoral, en su carácter de Ingeniero en Recursos Hídricos, Barletta afirmó que tanto el Gobierno provincial a cargo de Maximiliano Pullaro como la Municipalidad de Santa Fe, con Juan Pablo Poletti a la cabeza, «están dando, frente a la proximidad de El Niño, una fuerte señal de articulación y coordinación política. Esto es muy importante», ponderó.
Consultado sobre las medidas centrales para afrontar la contingencia, Barletta sostuvo: «Sin lugar a dudas, lo primero es tener un plan con un programa que contenga medidas estructurales y medidas no estructurales». Explicó que las medidas estructurales son las obras: desagües pluviales, alcantarillados, limpieza permanente de canales, mantenimiento de defensas, etcétera. Las no estructurales, a veces subestimadas, «resultan tan importantes como las estructurales». Mencionó la anticipación, las alertas, la prevención, los protocolos de actuación, charlas en escuelas y el trabajo en el tema de la basura. «Los santafesinos, todos, tenemos que saber dónde vivimos, qué características tiene nuestra ciudad y saber qué hacer ante las eventualidades meteorológicas», dijo.
Barletta destacó que actualmente hay 54 puntos operativos, de los cuales 17 son fijos, como las estaciones de bombeo. En el resto no están instaladas las bombas, pero «están dadas y establecidas las condiciones para que las bombas sean instaladas rápidamente, o bien si se necesitan en algún otro lado, se puedan trasladar». Recordó que desde su gestión se creó la secretaría de Gestión de Riesgo, que las administraciones siguientes mantuvieron. «Es un signo muy positivo. Se aprendió de las tragedias de 2003 y 2007», afirmó.
En cuanto a lo que falta, el ex intendente señaló: «Habrá que seguir insistiendo para que Santa Fe definitivamente tenga un plan de desagües que contemple a toda la ciudad. Se ha hecho mucho, pero aún falta: los desagües Teniente Loza, Chaco, Funes y otros». Aclaró que esas obras no pueden ser encaradas desde el ámbito municipal, pero «se está ayudando».
Sobre las familias ubicadas en asentamientos ilegales, fuera del anillo de defensa o en reservorios, que según estimaciones son más de 1.400, Barletta mencionó el programa nacional Renabap para una posible relocalización. «Se deberían aprovechar circunstancias como las que seguramente tendremos (El Niño) para que quienes deben ser evacuados sean asentados en un lugar seguro y definitivo», expresó. Puso como ejemplo la Costanera del Salado, impulsada por la provincia, que consideró «excelente» y un proyecto de infraestructura y desarrollo urbano, pero también de política social clave. «Si nosotros no tuviésemos los asentamientos ilegales, el impacto (de El Niño) sería muchísimo menor. Seguramente con la llegada de este evento va a haber barrios a los que les entrará agua… Pero la pasará peor aquel que está viviendo dentro de un reservorio, que según sé son unas 900 familias», advirtió.
Barletta valoró la actitud de escuchar en la gestión de riesgo y destacó que las gestiones de Pullaro y Poletti lo hacen. «El entendimiento es la verdadera esencia de la política, más allá de los partidos. Escuchar a los dirigentes, a los vecinos, a los especialistas», manifestó.
Respecto al futuro de la ciudad, Barletta dijo: «Al presente lo veo muy bien: las calles iluminadas, los barrios con estabilizado pétreo, lo cual permite que ingrese una ambulancia, o sea la salud, o un patrullero, o sea la seguridad pública; o que los chicos puedan tomarse un colectivo para llegar a la escuela un día de lluvia, o sea educación». Y agregó: «Con relación al futuro, creo que la autonomía municipal podrá mejorar la administración del Palacio Municipal. Espero que se sepa aprovechar. Por otro lado, hay que seguir profundizando esas cuestiones identitarias que nos identifican, como el cuidado de lo patrimonial».
Finalmente, sobre su futuro personal, el ex intendente expresó: «Quisiera poner la experiencia adquirida al servicio de la sociedad. Si esa experiencia no se traslada, no sirve de nada lo que uno haya hecho; y a mí me encanta hacerlo y de hecho lo hago. Mis ganas de aportar siempre están presentes».
