La actriz explicó en entrevistas con People y Today cómo modificó su entrenamiento, qué hábitos incorporó y cuál es su relación con la comida y el descanso.
A los 57 años, Jennifer Aniston continúa con una rutina de ejercicio que, según declaró, modificó con el paso del tiempo. En los últimos días, la actriz publicó en Instagram imágenes de uno de sus entrenamientos.
La protagonista de Friends declaró a People que su relación con el ejercicio cambió. Indicó que durante años el mensaje predominante era hacer “cardio, cardio, cardio” para mantenerse delgada, y que ella elegía la cinta o la máquina elíptica y evitaba las pesas ante la advertencia de que el entrenamiento muscular podía aumentar el volumen en las mujeres.
“Eso funcionaba entonces, pero ahora esto es lo que funciona”, resumió Aniston al hablar con People sobre la modificación de su entrenamiento. “Los músculos son los que sostienen nuestro esqueleto”, explicó. “Y si no tenemos músculos fuertes, nuestros huesos empiezan a debilitarse”.
En febrero, cuando cumplió 57 años, recordó que durante mucho tiempo creyó que un entrenamiento solo servía si terminaba exhausta. “Antes pensaba que entrenar significaba transpirar durante una hora o 45 minutos, ya fuera corriendo, haciendo aeróbicos o en una cinta. Si no, no servía”, contó a People. “Estoy muy agradecida de que eso no sea cierto”.
Actualmente combina pesas, bandas de resistencia y ejercicios funcionales de bajo impacto junto a su entrenadora, Dani Coleman. Desde 2023 es además socia e inversora de Pvolve, un método que conoció mientras se recuperaba de una lesión en la espalda. En septiembre presentó Jen’s 30-Day Strength Routine, un programa de cuatro semanas inspirado en su propio entrenamiento, compuesto por 12 clases progresivas y centrado en la fuerza funcional.
“Todos estamos envejeciendo, eso es inevitable”, señaló en su conversación más reciente con People. La actriz recordó la experiencia de sus padres, John Aniston y Nancy Dow, que hacia el final de sus vidas habían perdido movilidad. “¿Quién quiere tener la suerte de vivir hasta los 80 o 90 años y no poder levantarse y moverse?”, planteó.
“No me privo”
El cuidado físico se completa con una alimentación a la que la actriz presta atención desde hace décadas, aunque también fue dejando atrás las reglas rígidas. Su filosofía responde a una fórmula 80/20: durante aproximadamente el 80 por ciento del tiempo intenta comer de manera equilibrada y reserva el 20 por ciento restante para darse gustos. “Me doy días en los que puedo comer lo que quiera. No me privo”, explicó en una entrevista con Today.
En esos permitidos aparecen especialmente los sabores salados. “Sería una hamburguesa con queso y papas fritas, comida mexicana, pasta, pizza; todo lo salado”, enumeró. “No soy de los dulces. No voy por el helado o las tortas”.
En sus comidas habituales predominan las verduras y las proteínas, como pollo asado o pescado grillado. También suele comenzar el día con un licuado que puede llevar banana, cerezas, moras, vegetales en polvo, péptidos de colágeno, cacao y leche de almendras. A eso suma café, agua con vinagre de manzana y una hidratación constante durante el resto de la jornada.
En una entrevista con Elle de 2016 contó que algunas mañanas empezaba con agua tibia con limón y luego elegía entre un licuado, palta con huevos y aceite de coco o avena con claras de huevo. También solía tener verduras cortadas, huevos duros y proteínas listas en la heladera, y elegía como snacks una manzana con mantequilla de maní, almendras o una taza de sopa. En otros momentos habló de los péptidos de colágeno, a los que atribuyó mejoras en sus uñas y en el aspecto de su piel.
Entre sus planes con amigos llegó a mencionar noches de pizza casera y vino. “Tenemos que ser muy conscientes y prestar mucha atención a lo que introducimos en nuestro cuerpo”, dijo a People años atrás, al incluir en esa misma mirada cómo dormimos, cómo comemos y cómo nos cuidamos.
La famosa ensalada que se volvió viral
Su alimentación dio origen a un fenómeno viral en redes sociales. En 2022 comenzó a circular con fuerza en TikTok una receta bautizada como “Jennifer Aniston salad”, que miles de usuarios recrearon convencidos de que se trataba del almuerzo que había comido diariamente durante los diez años de Friends. La receta combinaba trigo burgol, pepino, cebolla morada, perejil, menta, queso feta, pistachos y garbanzos. Pero la historia tenía un problema: “Esa no es la ensalada que comía todos los días en Friends”, aclaró a Elle. Aunque reconoció que la preparación parecía deliciosa, bromeó con la cantidad de garbanzos que llevaba: “Nunca pondría tantos garbanzos en una ensalada”.
Lo que sí existió fue otra costumbre. En 2010, Courteney Cox contó a Los Angeles Times que ella, Aniston y Lisa Kudrow almorzaban juntas todos los días y solían compartir una ensalada Cobb modificada por Aniston, con panceta de pavo, garbanzos y otros ingredientes. “Si vas a comer la misma ensalada todos los días durante diez años, más vale que sea buena”, recordó Cox.
Su día de bienestar perfecto
Su concepto de cuidado personal va más allá del gimnasio y la comida. En su reciente entrevista con People, Aniston imaginó cómo sería un día dedicado enteramente a ella misma. Después de entrenar, elegiría un sauna y una inmersión en agua fría, una práctica para la que aprendió técnicas de respiración. “Personalmente me encanta. Se siente genial”, aseguró. “No me importa si no le hace absolutamente nada a mi cuerpo. Me encanta cómo se siente”, dijo. “Después te sentís como una persona diferente”.
Luego llegarían un buen almuerzo, tratamientos de spa, faciales y máscaras para el pelo. Pero el plan no estaría completo sin compañía. “Estar con un grupo de amigas mientras transcurre ese día siempre es un plus”, señaló.
Meditación, descanso, movimiento, alimentación y vínculos forman así parte de una idea de bienestar más amplia. A los 57, Aniston prioriza mantenerse fuerte y con buena movilidad para seguir activa durante muchos años más.
