La judoca ciega Nadia Boggino, residente en Rosario desde octubre de 2020, se prepara para competir en el Mundial de Egipto en noviembre, como parte del ciclo clasificatorio para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles. Tras su participación en los Juegos de París 2024, donde finalizó séptima, la atleta entrena en el club Don Bosco y busca sumar apoyos económicos para continuar su carrera deportiva.
La judoca ciega Nadia Boggino, de 32 años, residente en Rosario desde el 10 de octubre de 2020, se prepara para competir en el Mundial de Egipto en noviembre próximo, como parte del ciclo clasificatorio para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles. La deportista, nacida en Formosa, representó a Rosario en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde finalizó en séptima posición y obtuvo un diploma olímpico.
Boggino nació en Formosa hace 32 años. Su madre, Susana, declaró que el parto fue «seismesino» y que un error en el suministro de oxígeno dañó sus córneas. La judoca afirmó que cuando era niña podía ver formas y movimientos, pero que luego perdió la visión por completo.
En su infancia en Formosa, Boggino estudiaba Educación Especial cuando fue invitada a una prueba de judo. Julio Peña, entrenador de la selección argentina de judo paralímpico, le dijo: «Vos podés ir algún día a unos Juegos Olímpicos». Boggino se mudó en 2018 al Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Cenard) en Buenos Aires y comenzó a competir regularmente.
En marzo de 2020, el Cenard cerró sus puertas debido a la pandemia de Covid-19 y Boggino regresó a Formosa. Mariana López, una judoca rosarina que había conocido en el Cenard, la invitó a vivir en Rosario. Boggino llegó a la ciudad el 10 de octubre de 2020 y vivió tres años en la casa de los López. Comenzó a entrenar en el club Tiro Suizo y luego se mudó a Provincial, donde también practicó jiu jitsu.
Para clasificar a los Juegos Olímpicos de París 2024, Boggino compitió en una ronda previa. Obtuvo medalla de bronce en un Mundial en Turquía, fue operada de una lesión en la rodilla en septiembre de 2022 y volvió a competir casi un año después. Participó en el Mundial de Inglaterra, los Juegos de Santiago de Chile, una competencia en Alemania y luego en Turquía, donde ganó plata. En Georgia conquistó el bronce y escaló al quinto lugar del ranking mundial. En París 2024 terminó séptima y recibió una placa en la avenida Pellegrini que reconoce a los olímpicos locales.
Tras los Juegos, Boggino compitió con una lesión en el codo. Dejó el club Provincial y en 2025 se incorporó a Don Bosco, donde entrena con el profesor Gastón Sanseri. Su regreso a las competencias fue en los Juegos Argentinos de Alto Rendimiento (Jadar) 2025 en Rosario. La deportista declaró: «La ciudad me trató muy bien, encontré gente buena». También destacó el apoyo de la Federación de Judo Santafesina: «Para ellos soy Nadia y no una persona con discapacidad. Esa es la verdadera inclusión».
Boggino acaba de regresar de Tbilisi (Georgia), donde compitió en el Mundial de Judo Paralímpico y finalizó novena. Su próximo objetivo es el Mundial de Egipto en noviembre. La judoca afirmó: «Sé que puedo» y señaló que la dificultad para continuar el ciclo hacia Los Ángeles es económica. Actualmente cuenta con el apoyo de la Federación de Judo de Santa Fe y el gobierno de la provincia. Boggino vive sola en Rosario con su gato Gordo y entrena casi todos los días.
