El exdirector ejecutivo de Poder Ciudadano participó del IV Congreso Anticorrupción en Santa Fe y Paraná. En diálogo con El Litoral, analizó la crisis de los sistemas democráticos en América Latina, el avance de las corporaciones tecnológicas y el rol de la educación.
Carlos March, exdirector ejecutivo de la organización Poder Ciudadano y actual director del área Futuros en la Fundación Avina, participó como expositor del IV Congreso Anticorrupción organizado por la Asociación Civil Río Paraná y Entre Ríos sin Corrupción. El encuentro se realizó por primera vez en las capitales de Santa Fe y Paraná. March compartió panel con María Eugenia Talerico, Martín Dalessandro y Eloísa Quintero sobre el rol de la sociedad civil en la prevención, el control y la transparencia.
En una entrevista con El Litoral, March se refirió a la situación de los sistemas democráticos en América Latina, al avance de las grandes corporaciones tecnológicas y al papel del sistema educativo.
Consultado sobre el estado de la democracia en la región, March afirmó: «Particularmente en América Latina, sobre todo en el Cono Sur, la franquicia global de disputa de poder que es la ultraderecha se ha impuesto claramente combinada con el mercado. El Estado es autocracia, tiende hacia autocracia y el mercado, para resumirlo en una palabra, va tendiendo al tecnofeudalismo, a las grandes corporaciones tecnológicas que entienden que el Estado lentifica los procesos de desarrollo, la democracia y consideran que el ser humano es un error del sistema».
En relación con el espacio cívico y el Estado de derecho, March sostuvo que «se empieza a ver reducido por el mercado» y mencionó medidas del Gobierno argentino, como el cierre temporal de la oficina de prensa de la Casa Rosada, un proyecto de ley para reglamentar el lobby cívico junto al lobby privado, la eliminación de las PASO y del debate presidencial en una reforma del Código Electoral, y un decreto que anuló la disposición de 2020 que obligaba al Ministerio de Justicia a abrir un período de 15 días para que la sociedad pudiera objetar candidatos a la Corte Suprema.
Sobre la participación ciudadana, March declaró: «A nosotros nos forman como contadores, como médicos, nos forman para todo, menos para ser ciudadanos. Digamos claramente: el sistema educativo promueve la ignorancia cívica». Agregó que la materia de educación cívica debería ser transversal y que los centros de estudiantes deberían ser la parte práctica de esa formación.
En cuanto a la baja participación electoral, March señaló que «la Cámara Nacional Electoral pasó una estadística donde hicieron una evaluación del voto joven donde la participación es mucho menor todavía. Y la afiliación de los jóvenes a los partidos políticos es prácticamente nula». También indicó que «los partidos políticos no son un espacio que estén formando ciudadanía».
Respecto a la integración regional, March opinó que «no hay una articulación de los distintos países latinoamericanos para poder ir a las mesas de negociación global internacional desde la potencia de los recursos y no desde la carencia». Puso como ejemplo el triángulo del litio entre Chile, Argentina y Bolivia.
Finalmente, March expresó que «el sistema democrático claramente está en crisis» y que «lo que nos organiza colectivamente necesita un rediseño». Mencionó que más de 50 de las 100 principales economías son corporaciones internacionales y que el sistema educativo «está en crisis, está implosionado hoy».
