La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, visitó Rosario este lunes al mediodía para asistir a una misa en la Catedral en memoria de su padre. Al salir, se refirió a la interna oficialista y al escándalo por los gastos del gabinete.
La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, llegó este lunes al mediodía a la ciudad de Rosario en una visita no anunciada. El motivo del viaje fue asistir a una misa en la Catedral, al conmemorarse el quinto aniversario del fallecimiento de su padre, Eduardo Villarruel, quien contrajo covid-19.
La funcionaria arribó al lugar poco antes del mediodía junto a parte de su familia que reside en la ciudad y fue recibida por el cura párroco de la Catedral, Osvaldo Macerola. Eduardo Villarruel tuvo formación militar y combatió en la guerra de Malvinas.
La presencia de la titular de la Cámara alta generó un operativo de seguridad discreto. El tránsito en las inmediaciones permaneció liberado y se observó el acompañamiento de algunos miembros de las fuerzas de seguridad custodiando el ingreso al edificio de la iglesia.
Al salir de la Catedral, Villarruel mantuvo un breve contacto con la prensa. Allí afirmó que Rosario es su “segunda casa”, que siempre que viene visita la Catedral y que no tiene definiciones sobre si competirá en las elecciones de 2027.
Consultada sobre las internas y escándalos en el oficialismo, explicó que no participa del gobierno y que en todo caso hay que preguntarle al presidente Javier Milei, a su hermana Karina y al resto de los involucrados. Villarruel se diferenció del trato que Milei tiene con quienes le formulan críticas: “Yo me manejo con mucho respeto hacia todos los sectores. La convivencia en sociedad debe ser con respeto”.
El periodista Pedro Levy, de El Tres, preguntó entonces por el caso del jefe de Gabinete, Guillermo Adorni. “Estamos todos esperando la declaración jurada de Adorni”, respondió. Ante la repregunta sobre si Adorni debe renunciar, sonrió y se retiró.
