El descubrimiento de un arsenal enterrado en un predio abandonado de Roldán derivó en una investigación que concluyó con cinco imputados, cuatro de ellos con prisión preventiva, por presunto narcotráfico y lavado de dinero en Rosario.
El hallazgo de un arsenal oculto bajo tierra en un predio abandonado de la ciudad de Roldán abrió una nueva línea investigativa que este viernes culminó con cinco imputados, todos señalados como integrantes de la banda conocida como Los Menores, por presunto narcotráfico y maniobras de lavado de activos en Rosario.
La causa cobró impulso a partir del análisis del teléfono celular de uno de los detenidos en marzo durante un operativo de la Central de Inteligencia y Operaciones Especiales (Ciope). Con esa información, fiscales federales ordenaron 18 allanamientos simultáneos en distintos puntos de Rosario, incluyendo departamentos y propiedades de zonas de alto poder adquisitivo como Puerto Norte, barrio Refinería y barrio Martin.
Durante los procedimientos, realizados junto a la Tropa de Operaciones Especiales, se secuestraron más de un kilo de cocaína, pastillas de éxtasis, marihuana, dinero en efectivo, celulares, balanzas, una prensa hidráulica y dos vehículos de alta gama, entre ellos una camioneta Dodge RAM valuada en más de 66 millones de pesos.
La investigación apunta a que ese vehículo habría sido adquirido mediante una operatoria de lavado vinculada con la organización criminal. Según los fiscales Santiago Alberdi y Gonzalo Ruggeri, uno de los imputados habría actuado como testaferro a cambio de dinero para figurar como titular de la camioneta.
El expediente también vincula a una mujer, pareja del sindicado jefe de la banda, Lisandro «Limón» Contreras, en cuya vivienda fueron halladas las llaves y la documentación de la RAM. Tamara M. no quedó detenida porque está al cuidado de un bebé, aunque fue imputada y deberá cumplir medidas alternativas.
El caso se originó meses atrás, cuando las fuerzas de seguridad encontraron enterrados dos tanques con un importante arsenal: fusiles de guerra, carabinas, pistolas nueve milímetros y un revólver Magnum. Los investigadores sospechan que ese poder de fuego pertenecía a la estructura liderada por Contreras.
Tras la audiencia realizada este viernes en los Tribunales federales de Rosario, el juez Román Lanzón dictó prisión preventiva para cuatro de los acusados. Tres de ellos fueron imputados por tráfico de estupefacientes, mientras que un cuarto quedó acusado por tenencia con fines de comercialización.
