El músico llega a Rosario en medio de polémicas y expectativas. Este sábado, se espera una multitud en el Autódromo, donde dará un show que promete ser puntual y ajustado.
Pity Álvarez llegó a la ciudad este jueves 7 de mayo, alrededor de las tres de la tarde. Se fue a descansar un rato y luego de la siesta, a ensayar: “Quiero dar un buen espectáculo, y tenemos que estar ajustados”, dice en Zoom en un diálogo que se desarrolla al final del día. Se lo siente entusiasmado, con ganas de exponer sobre el escenario todo lo que pensó para que sea un gran evento.
A lo largo de los años, con un repertorio inoxidable y siendo protagonista ineludible durante más de tres décadas de la cultura rock, Pity Álvarez generó un público masivo que hoy no se puede medir ni estereotipar. Si en los noventa y parte de la primera década del nuevo milenio los seguidores de su música eran personas que encontraban en la imagen y música de Pity un refugio y contención, además de placer, a ese núcleo de fans ahora se le sumaron aquellas personas que sólo gustan de su obra en términos de placer. O sea, Pity se transformó en un fenómeno masivo, más allá de popular.
En el medio, pasó de todo. Estuvo preso por homicidio y pasó más de 7 años sin tocar. Previo a eso, sus últimos conciertos habían sido desconcertantes, nunca se sabía qué podía pasar. Ya en libertad, en diciembre de 2025 se concretó su vuelta a los escenarios en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba. Las personas que todavía estaban ancladas en el Pity artista caótico dudaban sobre qué iba a suceder. Finalmente, lo que aconteció fue un show de más de tres horas, impecable.
En ese contexto, comenzó a circular el rumor de otra serie de conciertos, hasta que finalmente se anunció Rosario. “Rosario siempre me recibe muy bien. Llegamos y fuimos a ensayar a un lugar increíble, porque nos gusta ensayar antes, para darle a la gente un buen espectáculo”, confiesa. También aclara que no hizo falta repasar todo el concierto, “porque Mati” (Matías Mango, tecladista), el “que manda musicalmente” después de Álvarez, “dijo en un momento: ‘che, cortamos acá’, como diciendo ‘no sigamos quemando cartuchos, porque ya estamos’. Y yo le dije que sí”.
Sabe que en Córdoba la gente pensaba que todo seguía igual, que no sabía con qué se iba a encontrar: “Me di cuenta por el horario de salida. Yo estaba para salir a horario y me dijeron: ‘che, ¿podés aguantar media hora, que hay 20 mil personas afuera?’ Y medio como que me enojé un poco, ¿viste? Porque digo, loco, ahora que quiero ponerme las pilas y salir a horario, me dicen que salga media hora después. Después entendí, había que esperar a la gente que no sabía si yo iba a ser el mismo de siempre o siempre el mismo”. Por las dudas, enfatiza: “Acá en Rosario va a ser puntual. No me gusta que me den órdenes. Por eso, el recital, si está calculado a las 20, voy a salir 20 menos 3, así”.
Aunque resalta que las propuestas salen de su mente, Pity todo el tiempo potencia que la construcción es colectiva. En ese sentido, hay un manual de estilo. Cuando dice ‘los pibes’ se refiere a su banda. Y no sólo a los músicos, sino a todo el contexto que lo rodea y construye a su alrededor, que aloja sus ideas y caprichos.
La lista de temas supera las 30 canciones, de las cuales “hay por lo menos de 20 a 18 que están fijas porque son los que no pueden faltar. ‘Fuego’, ‘Perra’, ‘Intoxicado’, la gente los quiere escuchar. Y después hay como 12 temas que van a variar. Van a escuchar temas que no escucharon en Córdoba”, reveló Álvarez.
En cuanto a la puesta en escena, que demostró ser imponente en el primer show de su vuelta a los escenarios, será la misma: “Es igual, porque vamos a girar por toda la Argentina en un año y dos meses con esa misma puesta, como hacen los grupos internacionales. Vamos ir a todas las provincias”.
– ¿Vos pensás la puesta de luces y escenografía? Sí, sí. Es algo que diseñé yo. Con los iluminadores, Cristian y Adri, nos juntamos varias veces. Yo tengo ideas para algunos temas, para los que no tengo idea, me tiran. Me gusta que me sugieran. Cuando tengo una idea, me encanta que me digan “quiero retruco”, ¿viste? Y me encanta cuando la idea me supera, porque normalmente me tiran una idea y yo te la potencio. Pero cuando me la potencian a mí, me encanta. Me encanta laburar con esa gente, cuando no puedo decir “quiero vale 4”.
– Vas a variar 12 canciones, entre más de 30. ¿Sos consciente del repertorio que tenés? La verdad es que me di cuenta esta vuelta cuando hicimos la lista, y terminamos poniendo 33 temas en Córdoba. La lista a mí me gusta que la hagan los pibes. Porque si la hago yo, pondría temas que no sé si le gustarían tanto a la gente.
