En respuesta a la solicitud del director de la Organización Mundial de la Salud, el Ministerio de Salud de Argentina ratificó su decisión de no reincorporarse al organismo, en medio de un brote de hantavirus en un crucero.
El Ministerio de Salud de la Nación respondió a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que “Argentina tiene capacidad sanitaria, técnica y decisión política para proteger la salud de la población”, y rechazó el pedido de retorno como partícipe de la entidad, solicitado por el director Tedros Adhanom Ghebreyesus.
La solicitud se dio en el marco de la crisis sanitaria por el ascenso a nueve casos confirmados de hantavirus en el crucero MV Hondius. El titular de la OMS se había dirigido a los gobiernos de Javier Milei y Donald Trump —quien también retiró a Estados Unidos del organismo—, señalando: “Creo que reconsiderarán sus decisiones porque pueden ver lo importante que es la universalidad para la seguridad sanitaria, ya que a los virus no les importa nuestra política, ni nuestras fronteras, ni todas las excusas que podamos tener”.
Desde la cartera que conduce Mario Lugones indicaron que Argentina “sostiene la cooperación internacional cuando corresponde, incluso sobre el vínculo técnico con la Organización Panamericana de la Salud en el ámbito regional, sin resignar la potestad de definir sus propias decisiones sanitarias”, y agregaron que el país “no necesita pertenecer a la OMS para trabajar con otros países”.
En relación al brote, el Ministerio informó que mantiene “activo el monitoreo epidemiológico preventivo, sostiene el intercambio de información con otros países y trabaja junto a las jurisdicciones para reconstruir el recorrido de los primeros casos. Hasta el momento, no se identificaron hechos asociados en el país”.
En un comunicado, el Gobierno nacional diferenció su postura: “Esta situación demuestra que la cooperación técnica no exige subordinación política. La OMS vuelve a anteponer la política a la evidencia e intenta usar un evento sanitario extraordinario para condicionar una decisión soberana de la Argentina”.
“Nuestra posición no cambia. La salud de los argentinos se defiende con gestión, capacidad técnica y decisiones propias. Los organismos internacionales, financiados por todos, que respaldaron medidas sanitarias ruinosas y nunca revisaron seriamente sus errores, deberían explicar sus fracasos antes de pretender imponerle condiciones a un país soberano”, cerró el comunicado oficial.
