El gobierno de Santa Fe implementará un crédito fiscal para concesionarias por cada vehículo registrado y patentado en la provincia, en un contexto de caída en las ventas de autos pero con un crecimiento en el mercado de motos.
En la convención de la región Litoral de la Asociación de Concesionarios de Automotores de Argentina (Acara), el subsecretario de Ingresos Públicos de Santa Fe, Florencio Galíndez, anunció un régimen de créditos fiscales para las concesionarias de autos. El beneficio, que puede alcanzar hasta 140 mil pesos, se aplicará por cada unidad que se registre y patente en la provincia.
El bono, que comenzará a regir de forma inmediata, podrá descontarse de la liquidación mensual de Ingresos Brutos. Consiste en 5.000 módulos tributarios por cada nuevo vehículo registrado en Santa Fe, más otros 5.000 si la patente se abona en territorio santafesino.
La medida llega en un momento de ralentización en el patentamiento: en el primer cuatrimestre del año, la venta de autos en la provincia cayó un 5% interanual, en línea con la tendencia nacional aunque de forma más moderada. Jorge Pesado Castro, referente de Acara en Santa Fe, atribuyó la baja a la menor capacidad de ahorro de la población y a las elevadas tasas bancarias para créditos prendarios. “Salvo la financiación promocional, la financiación hoy es prácticamente inexistente”, señaló.
En contraste, el mercado de motos experimenta un crecimiento sostenido. En marzo se batieron récords con 79.000 unidades vendidas a nivel nacional, y en abril se alcanzaron las 81.000. Sebastián Beato, presidente de Acara nacional, explicó que el 90% de las ventas corresponde a cilindradas pequeñas, impulsadas por trabajadores de aplicaciones que encuentran en la moto una opción accesible mediante cuotas pagables.
El sector también observa la reconfiguración del mercado por la llegada de vehículos eléctricos e híbridos, en su mayoría de origen chino, gracias al arancel de importación cero. No obstante, el cupo de 50.000 unidades anuales con ese beneficio representa solo el 8% del total del mercado, por lo que el impacto en las ventas de autos nacionales y del Mercosur es acotado. “Las terminales están alerta, pero no llega la sangre al río”, graficó Pesado Castro.
Para la segunda mitad del año, las concesionarias depositan sus expectativas en la cosecha récord de soja y maíz, que podría dinamizar la economía local. Beato describió el mercado actual como una meseta y destacó la necesidad de capacitarse para afrontar el cambio tecnológico que traen los nuevos modelos. “Los autos chinos son como una computadora sobre cuatro ruedas, eso nos obliga a capacitarnos en venta, mantenimiento y posventa”, afirmó.
