La medida, que afecta a los cronistas acreditados que cubren la actividad oficial, fue calificada como inédita en democracia. La diputada nacional por Santa Fe, Gisela Scaglia, cuestionó la decisión.
El presidente Javier Milei dispuso este jueves la suspensión del ingreso de periodistas acreditados a la Casa Rosada, una medida sin precedentes en la historia democrática argentina. La orden fue comunicada a los trabajadores de prensa que habitualmente cubren las actividades en la sede del Poder Ejecutivo, quienes se encontraron con personal de la Casa Militar y de la Policía Federal que les impidió el acceso.
Según fuentes oficiales, la decisión responde a la eliminación preventiva de las huellas dactilares de los periodistas acreditados, en el marco de una denuncia penal presentada por el primer mandatario contra dos cronistas del canal Todo Noticias (TN), entre ellos la rosarina Luciana Geuna, a quienes acusó de espionaje.
La diputada nacional por Provincias Unidas y presidenta del PRO en Santa Fe, Gisela Scaglia, se refirió al tema en declaraciones a LT8. “Es tremendo lo que hizo el gobierno. Además, es contradictorio en su base. Dice que va por la libertad y es el que más restringe el trabajo de los periodistas”, afirmó. Scaglia agregó que “ni Cristina Fernández se atrevió a tanto”, y señaló que “cualquier periodista tiene derecho a buscar fuentes de información, a informar y a acceder a la Casa Rosada”.
La legisladora santafesina consideró que “el gobierno se vuelve fundamentalista con posiciones que son muy dañinas para la democracia argentina”. La medida alcanza a al menos 60 trabajadores de prensa, cuyos nombres figuraban en una lista que portaban los efectivos de seguridad en el ingreso a Balcarce 50.
