La Fiscalía analiza la hipótesis de un femicidio seguido de suicidio en el caso de Sophia Civarelli y Valentín Alcida, ambos de 22 años. Las pericias en la escena y a los teléfonos celulares son claves para la pesquisa.
Sophia Civarelli, de 22 años y oriunda de Villa Amelia, estudiaba psicología. Estaba en pareja con Valentín Alcida, de la misma edad, con quien compartía vivienda y carrera. El pasado viernes, el joven llamó al 911 para denunciar que su novia se había suicidado en el departamento ubicado en 3 de Febrero al 2400. Tras la llamada, Alcida se arrojó al vacío desde el balcón de un departamento a pocas cuadras, falleciendo horas después en el hospital.
La Fiscalía, a cargo de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas, intervino de inmediato activando el protocolo correspondiente. Se confirmó que Sophia falleció entre las 18 y las 20 horas del jueves 16 de abril, entre 10 y 15 horas antes del hallazgo de su cuerpo.
Las investigaciones del Gabinete Criminalístico de la Policía de Investigaciones (PDI) corroboraron que la escena del hecho había sido adulterada. Este dato, sumado a la información obtenida de las pericias a los teléfonos celulares de los involucrados, refuerza la hipótesis principal que maneja la fiscal Carla Ranciari: un femicidio seguido de un suicidio.
La fiscal señaló que la joven fue encontrada en la cama, con un corte en el cuello y un cuchillo de cocina en su mano. Se solicitaron exámenes anatomopatológicos, toxicológicos y complementarios, orientados a hallar ADN externo en el cuerpo de la víctima. Si bien la investigación mantiene la cautela y no descarta otras líneas, la teoría del femicidio seguido de suicidio cobra cada vez más fuerza, poniendo en evidencia un posible caso de violencia de género extrema en la región.
