Un informe nacional revela un aumento del ausentismo en el nivel medio. En la provincia, el 45% de los alumnos del último año acumuló 15 o más faltas, una cifra levemente mejor que el promedio nacional. Las autoridades educativas advierten sobre el impacto en los aprendizajes.
El ausentismo entre los estudiantes del secundario creció 7 puntos porcentuales en dos años a nivel país, un incremento que se observa en las 24 provincias argentinas. Según datos del informe «Ausentismo: ¿qué sabemos acerca de cuánto faltan los estudiantes de secundaria?», elaborado por Argentinos por la Educación, el 51% de los alumnos del último año declara haber acumulado 15 o más inasistencias hasta octubre de 2024.
En Santa Fe, los porcentajes son similares a la media nacional. Según el operativo Aprender 2024, apenas el 14% de los estudiantes santafesinos dijo tener menos de cinco faltas, mientras que el 39% reconoció haber faltado hasta 14 veces. El 22% tuvo entre 15 y 19 inasistencias, el 19% entre 20 y 29, y un 4% faltó más de 30 días. Esto significa que casi uno de cada cuatro estudiantes (23%) superó las 20 faltas en el año.
El informe, con autoría de Bruno Videla, Martín Nistal y Eugenia Orlicki, advierte sobre una «polarización» en la asistencia: se mantiene estable el grupo que falta poco, pero se amplía el de quienes faltan mucho. Para el 46% de los directores de escuela encuestados, el ausentismo es el principal obstáculo para el aprendizaje, por encima de la impuntualidad o el ausentismo docente.
A nivel nacional, las jurisdicciones presentan marcadas diferencias. Buenos Aires encabeza el ranking con un 66% de estudiantes con al menos 15 faltas, seguida por la Ciudad de Buenos Aires (59%). Santa Fe se ubica en el sexto lugar, con un 45%, presentando un nivel de ausentismo intermedio-alto. En el otro extremo, Santiago del Estero (28%), San Juan (29%) y Jujuy (30%) muestran los niveles más bajos.
El estudio también analiza las causas. El principal motivo de inasistencia son los problemas de salud propios (62%), seguido por «no tenía ganas de ir a la escuela» (39%), donde se observa una diferencia entre gestión estatal (34%) y privada (49%). En tercer lugar aparecen los problemas de acceso a la escuela.
Los autores del informe señalan que Argentina aún carece de un sistema consolidado de datos nominales sobre inasistencias, lo que limita el monitoreo preciso y el diseño de políticas basadas en evidencia.
