Tanto en la Universidad Nacional de Rosario como en las instituciones privadas, las inscripciones para el ciclo 2026 muestran un aumento significativo, impulsado por una oferta académica renovada y la percepción de la educación como una inversión de futuro.
En un escenario económico marcado por la inflación y la pérdida de poder adquisitivo, las universidades de Rosario registran un crecimiento sostenido en su matrícula. Según datos oficiales, las preinscripciones para el año 2026 en la Universidad Nacional de Rosario (UNR) alcanzaron los 35.503 estudiantes, superando ampliamente los 30.124 del año anterior y duplicando prácticamente los 20.667 de 2023.
El rector de la UNR, Franco Bartolacci, atribuyó este salto a un proceso de diversificación y expansión de la propuesta académica. «Promovimos la incorporación de carreras más modernas, más cortas y vinculadas a áreas que no estaban contempladas en la oferta tradicional», explicó. Esta nueva oferta, que incluye tecnicaturas y carreras vinculadas a la tecnología y la salud, habría despertado un mayor interés en los jóvenes.
El fenómeno no es exclusivo de la universidad pública. La Universidad Católica Argentina (UCA) informó un aumento del 25% en el ingreso a primer año a nivel nacional, con un comportamiento similar en su sede de Rosario, impulsado en parte por la apertura de nuevas carreras en Ciencias de la Salud. Por su parte, la Universidad Abierta Interamericana (UAI) confirmó que 2026 fue su mejor año en matriculación de ingresantes, mientras que la Universidad del Centro Educativo Latinoamericano (Ucel) reporta una tendencia «fuertemente positiva».
Analistas del sector vinculan este crecimiento, que parece contraintuitivo en el actual contexto, con comportamientos históricos. «Históricamente, en momentos de dificultades económicas aumenta la concurrencia al sistema educativo. Las familias priorizan la inversión en educación como una apuesta a futuro», señalaron desde la UCA.
Docentes de distintas instituciones confirman el aumento en la cantidad de alumnos en las aulas, aunque con un cambio en el perfil del estudiantado. Se observa una mayor proporción de alumnos provenientes de Rosario y localidades cercanas, en detrimento de aquellos que llegaban desde provincias más lejanas.
Junto a las carreras tradicionales como Ciencias Económicas, Medicina y Psicología, que siguen liderando las preferencias, ganan terreno propuestas más cortas y orientadas al empleo inmediato, como tecnicaturas en acompañamiento terapéutico, enfermería, diseño gráfico, turismo e inteligencia artificial.
