Un jurado federal determinó que la empresa propietaria, Live Nation, operó ilegalmente, lo que podría forzar su reestructuración y afectar la industria musical global.
Un jurado federal de Estados Unidos dictaminó que Live Nation, el gigante del entretenimiento propietario de Ticketmaster, operó ilegalmente como monopolio, cobrando precios excesivos a los usuarios. El veredicto, tras un juicio de siete semanas en Nueva York, podría tener un gran impacto en la industria musical a nivel mundial.
Live Nation, propietario de salas de conciertos y festivales, podría verse obligado a desprenderse de partes de su negocio o incluso a separarse de Ticketmaster. Esta medida fue solicitada por el exfiscal general Merrick Garland cuando presentó la demanda en mayo de 2024.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos argumentó que las prácticas de la empresa impidieron la entrada de competidores, provocando precios más altos y un peor servicio. Live Nation es un gigante que el año pasado organizó más de 55.000 conciertos en todo el mundo, con 159 millones de asistentes. Tras el anuncio, sus acciones cayeron más de un 6%.
Además de posibles medidas para restablecer la competencia, el juez Arun Subramanian podría imponer una sanción económica. El jurado determinó que Ticketmaster cobró 1,72 dólares de más por entrada vendida, cifra base para calcular indemnizaciones.
Live Nation defendió durante el juicio que no es un monopolio y compite ferozmente con rivales del entretenimiento, incluyendo equipos deportivos y otros promotores.
