La sesión conjunta de Diputados y Senadores se interrumpió después de que legisladores oficialistas abandonaran sus bancas. El mandatario había presentado su dimisión tras la crisis de Ueno Bank y ahora enfrentará un juicio político.
La sesión conjunta de la Cámara de Diputados y Senadores de Paraguay no logró reunir el quórum necesario para completar la votación sobre la renuncia del presidente Santiago Peña, presentada en medio de la crisis financiera provocada por la intervención de Ueno Bank.
El tratamiento de la dimisión quedó interrumpido después de que varios legisladores del oficialismo abandonaran sus bancas. Previamente, la Cámara Baja había aprobado la renuncia por unanimidad.
Ante esta situación, el presidente deberá enfrentar un juicio político. «Ante la continuidad del juicio político, me presentaré y ejerceré mi derecho a la defensa», escribió Peña en su cuenta de X.
Durante el debate y la votación, los legisladores oficialistas se retiraron al constatar que no contaban con los votos suficientes para aceptar la renuncia de Peña y convocar a Pedro Alliana como titular del Ejecutivo para completar el mandato que concluye en 2028.
La oposición sostuvo que aceptar la renuncia de Peña implicaba otorgarle impunidad y que el proceso debía continuar mediante juicio político. Argumentaron que conceder la dimisión le permitiría a Peña acceder a una senaduría vitalicia y obtener fueros parlamentarios.
La crisis financiera mantiene a casi tres millones de clientes de Ueno Bank sin acceso a sus cuentas bancarias y generó protestas que este jueves culminaron con la renuncia del presidente. La intervención de la entidad digital provocó un virtual corralito, mientras miles de ahorristas reclaman la devolución de su dinero y las autoridades buscan evitar que la desconfianza se extienda al resto del sistema financiero.
Peña, quien fue accionista de Ueno Bank hasta el año pasado y mantenía un estrecho vínculo con el holding que incluía a esa institución financiera, presentó su renuncia inmediatamente después de la caída del banco y ante la posibilidad de enfrentar un juicio político. En un video publicado en sus redes sociales, calificó el momento como «uno de los más difíciles» de su vida.
«Con el corazón puesto en el Paraguay y con la convicción de que nuestra república siempre debe estar por encima de cualquier persona, he tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la república. Lo hago pensando en la estabilidad del país, en la paz social y en preservar las instituciones democráticas», declaró.
«Estoy convencido que ningún cargo puede estar por encima del bienestar del Paraguay. Quiero pedir disculpas si en algún momento he fallado», agregó.
Peña afirmó que su decisión prioriza «la estabilidad de Paraguay que confiaron sus ahorros a nuestro sistema financiero. Mi mayor deseo es que garanticen la devolución de los recursos y que se protejan los fondos públicos y los que pertenecen a todos los paraguayos».
«Confío en la fortaleza de nuestro pueblo y la capacidad de nuestras instituciones para superar esta situación. Debemos demostrar que la democracia se respeta», concluyó.
