En Paysandú, Uruguay, el sumo pontífice pronunció la homilía de la primera misa de su gira por Sudamérica, en la que mencionó la infusión tradicional y rindió homenaje al obispo Jacinto Vera.
El papa León XIV celebró este sábado en Paysandú, Uruguay, la primera misa de su gira por Sudamérica, antes de viajar a la Argentina y Perú. Durante la homilía, se refirió al mate como un símbolo de «familiaridad, amistad y encuentro».
El pontífice eligió la tradicional infusión como uno de los tres elementos regionales para reflexionar sobre el «tesoro de la fe». Los otros dos fueron la imagen del puente internacional General Artigas, donde comenzó la celebración, y la palmera yatay.
En su mensaje, León XIV repasó la historia de Jacinto Vera, conocido como el «obispo gaucho», y afirmó: «Hoy nos corresponde continuar a nosotros el legado que estos sembradores del evangelio nos han dejado».
«El mate nos enseña a compartir, a estar juntos, a estrechar los lazos que nos unen y hermanan», expresó el Papa, y lo definió como un «signo de acogida, integración y valores comunes».
El líder religioso sostuvo que la bebida es más que eso y se refirió a un «ritual lleno de simbolismos, donde se dialoga sin palabras y cada detalle posee un significado propio». Además, recordó que la infusión llegó a Roma, en referencia indirecta al argentino Francisco, su antecesor.
Durante la misa, León XIV remarcó que la infusión está presente «en cada hogar, en cada lugar de estudio y en cada reunión de amigos». Y añadió: «Pienso también en los mates que uno toma cuando está solo y acompañan un momento de silencio y de oración, en esos espacios de soledad. Cuántas veces les habrán confiado a Dios sus necesidades, preocupaciones, deseos y anhelos más profundos».
Por otra parte, el sacerdote estadounidense dijo que el puente «indica la importancia de una sólida formación cristiana» en la actualidad. «Necesitamos estar bien preparados para dar razones de nuestra fe a todo el que nos lo pida», apuntó.
Finalmente, el Papa hizo un llamado a la reflexión sobre los símbolos comunes, ya que proveen «identidad y sentido de pertenencia». Y remarcó: «La fe forma parte del pueblo uruguayo desde sus orígenes y es necesario transmitirla a las futuras generaciones con valentía creativa».
