La disciplina de bochas se presentó en los Juegos Suramericanos 2026 en la Estación Belgrano, con cuatro canchas y competencias en Volo Individual y Mixto Punto Raffa Volo. El evento incluyó la muestra ‘Una bocha de historia. Clubes de barrio y jugadores de Santa Fe’ y reunió a público de distintas edades.
La disciplina de bochas formó parte de los Juegos Suramericanos 2026, que se desarrollaron en la ciudad de Santa Fe. Las competencias se llevaron a cabo en la Estación Belgrano, donde se montaron cuatro canchas para dos estilos: Volo Individual (masculino y femenino) y Mixto Punto Raffa Volo.
En Volo Individual, cada atleta lanza su bocha a velocidad para dar el ‘bochazo’ a otra. El argentino Lucas Hecker obtuvo la medalla de plata tras caer en la final con el chileno Franco Arenas. El Mixto se basa en arrimar la bocha cerca del bochín o tirar el ‘bochazo’ por elevación.
Según la Confederación Argentina de Bochas, este deporte se practica entre dos equipos opuestos que, mediante una serie de bochas diferenciadas entre sí (lisas y rayadas) dentro de un rectángulo (la cancha), pugnan por marcar puntos o tantos hasta llegar a una cantidad determinada que define el partido. Cada equipo obtiene los tantos colocando sus bochas lo más cerca de la más pequeña bocha neutral (‘bochín’). El equipo que tenga la mayor cantidad de bochas más cerca del bochín gana el partido.
En la Estación Belgrano se expuso la muestra ‘Una bocha de historia. Clubes de barrio y jugadores de Santa Fe’. Fue un recorrido documental al que contribuyeron la Asociación Santafesina de Bochas, el Diario El Litoral y clubes tradicionales como Los Poquitos, Los Cuarenta, María Selva, Altos del Valle y el Club Unión.
La exhibición narra que en los barcos donde venían los inmigrantes se improvisaban canchas para jugar a las bochas. Los muchachos ‘jugaban sin una cancha delimitada por las correspondientes bandas laterales y cabeceras de madera, y sin el piso nivelado’. Después, el punto de encuentro fueron los clubes y asociaciones que los agrupaban para cumplir diferentes fines, entre ellos, el deportivo y recreativo.
Las canchas de tierra apisonada y bochas de gran tamaño se convirtieron en lugares de gran convocatoria: ‘El 4 de mayo de 1938 nació la Federación Santafesina de Bochas en el Club Amenábar de barrio Sur. Su objetivo: organizar el juego a escala local. Entre 1940 y 1970 las bochas vivieron una época dorada’, agrega la muestra.
Desde 1980, según se explicó en la exhibición, los clubes de bochas cayeron en un proceso de lenta transformación impulsado por cambios sociales y culturales. ‘Entre 1990 y los años 2000 vivieron crisis, retraimiento y desinstitucionalización. Nuevas formas de recreación e intereses provocaron la disminución de la práctica deportiva’.
En la actualidad, 17 clubes conforman una asociación que intenta legar el juego de bochas a generaciones futuras. Durante los Juegos Suramericanos 2026, se montaron tribunas a los costados de las canchas rectangulares que quedaron llenas, con presencia de personas de edad mayor y jóvenes.
El deporte desembarcó con los inmigrantes italianos en las primeras oleadas migratorias del siglo XIX. Se jugaba en baldíos y pulperías, y era un elemento aglutinador de la vida social, puesto que se jugaba los domingos en los clubes y las pulperías. En Santa Fe muchos clubes de barrio mantienen esta tradición.
