El abogado penalista Gustavo Franceschetti, docente de la Facultad de Derecho de la UNR y ex titular en Rosario del Servicio Público Provincial de la Defensa Penal, analizó en una entrevista el sistema penal provincial, el juicio por jurados y la morosidad judicial.
El abogado penalista Gustavo Franceschetti, docente de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y ex titular en Rosario del Servicio Público Provincial de la Defensa Penal, participó en el programa «Feos, Sucios y Malos», emitido en dúplex por el canal de streaming elciudadanodario y Radio Universidad de Rosario (FM 103.3). Durante la entrevista, se refirió al funcionamiento del sistema penal en la provincia y a la implementación del juicio por jurados en los Tribunales locales.
Franceschetti sostuvo que la expectativa al momento de implementar el nuevo sistema procesal penal, entre 2007 y 2014, era racionalizar la investigación y los juicios según los recursos disponibles. Afirmó que «la demagogia punitiva lleva a que todo quiera ser investigado, todo quiera ser penado con la máxima pena posible y la cantidad de recursos no acompaña a eso». Agregó que «ese desborde se traduce en morosidad, se traduce en que hay una gran cantidad de juicios atrasados, donde las prisiones preventivas, que no deberían durar más de 2 años, duran tres y están empezando a justificarse extensiones mayores».
El abogado indicó que en Rosario el sistema podría realizar «150 juicios por año» y que la oficina de gestión judicial debería comunicar al Ministerio Público esa capacidad para que seleccione los casos a llevar a juicio, resolviendo los demás mediante alternativas como el juicio abreviado, la suspensión del juicio a prueba, mediaciones, conciliaciones o reparaciones.
Consultado sobre el uso del juicio abreviado, Franceschetti expresó que «hoy son arriba del 95% de las condenas» y que «deberían ser la excepción y no la regla». Señaló que «cuando el 90, arriba del 95% de los casos se resuelven en un abreviado, uno empieza a sospechar de que la verdadera razón no es que estamos de acuerdo, sino que hay una parte que está siendo presionada por la otra para que adopte esa decisión».
En relación con el rol de los fiscales, Franceschetti declaró: «No tengo ninguna duda en afirmar que estamos viviendo un proceso de contrarreforma procesal de la mano de vientos de demagogia punitiva». Sostuvo que «hoy hay un trasvasamiento del poder a manos de las agencias ejecutivas, a la policía y a la agencia penitenciaria, que son un retroceso clarísimo de todo aquello que se logró desde el año 2007 hasta el presente».
Acerca del primer juicio por jurados realizado en Rosario en junio pasado, Franceschetti lo calificó como «muy positivo». Explicó que «el juicio por jurados en materia penal ya está instaurado en toda la provincia» y que Rosario era la última jurisdicción en implementarlo. Destacó que el jurado resolvió «si fue un femicidio o un homicidio simple», ya que «los jurados no deciden sobre la pena que se le aplica a la gente».
En cuanto al veredicto, Franceschetti indicó que Santa Fe es la única provincia con un método particular: «la ley marca la necesidad de que haya un veredicto unánime, pero el juez conserva la posibilidad de habilitar al jurado, si es que sabe o se da cuenta de que está cerca de lograr un veredicto por mayorías, habilitar a que dé un veredicto por mayorías». Mencionó que se trata de un 10 sobre 12 y que existen distintos sistemas en la legislación comparada con pros y contras en cada uno.
