La Terminal Fluvial del Puerto de Rosario reabre sus muelles tras una obra de renovación que demandó 270 días y una inversión de más de 3.000 millones de pesos. El gobierno provincial busca integrar el espacio público con una estrategia logística orientada a la minería.
La Terminal Fluvial del Puerto de Rosario reabre sus muelles este jueves a las 17, frente al Monumento Nacional a la Bandera, tras una obra de renovación que demandó 270 días de trabajo. La intervención, ejecutada por el Ente Administrador del Puerto de Rosario (Enapro), incluyó la construcción de una estructura sobre los antiguos muelles de madera, con pilotes a 12 metros de profundidad, y abarca aproximadamente 1.840 metros cuadrados. Sumando otros sectores recuperados, la apertura permitirá devolver unos 3.500 metros cuadrados al uso público sobre el río Paraná.
La presidenta del Enapro, Alabarce, explicó que la obra se completó sin incidentes y respetando los tiempos previstos, incluso con trabajos nocturnos y durante fines de semana cuando las condiciones climáticas obligaron a reorganizar las tareas. El presupuesto oficial de la licitación rondó los $3.915 millones, pero la cantidad de oferentes permitió obtener una propuesta inicial inferior. Alabarce estimó que, luego de las actualizaciones correspondientes, el costo definitivo se ubicará en “3.000 y pico de millones de pesos”.
La inversión es afrontada por el gobierno de Santa Fe, y el proyecto fue incorporado al esquema del crédito por 150 millones de dólares acordado con CAF para infraestructura vinculada, entre otros objetivos, con los accesos a los puertos. “Por primera vez la Provincia de Santa Fe invierte en la Terminal Fluvial del Puerto de Rosario”, remarcó Alabarce.
La intervención incluyó renovación eléctrica, iluminación LED, incorporación de cámaras, nuevos tableros y trabajos debajo de la plataforma para terminar con los problemas de socavones. Por primera vez, la Terminal Fluvial quedará incorporada plenamente al paseo de la costa rosarina, permitiendo recuperar visuales del río que estaban interrumpidas.
La recuperación de los muelles se complementa con las mejoras realizadas en los salones de la terminal, que funcionan como centro de convenciones. El objetivo es consolidar las dos dimensiones del lugar: como terminal de pasajeros y como escenario para congresos y encuentros. Alabarce sostuvo que “el turismo es trabajo” y mencionó su impacto en hoteles, gastronomía y servicios. La reapertura permitirá profundizar los cruces hacia las islas, que en la última temporada superaron los 40.000 pasajeros.
Durante la próxima temporada, los cruces no estarán concentrados exclusivamente en los fines de semana. “Vamos a tener lanchas continuas para que también las personas que visitan la Fluvial puedan hacer un paseo por el Paraná”, adelantó Alabarce. El esquema se trabaja con los operadores habituales y busca convertir la navegación en una oferta permanente.
La funcionaria planteó como horizonte recuperar conexiones fluviales con otros puntos de la provincia, mencionando la posibilidad de viajar por agua hasta Santa Fe y otros puertos. En ese proyecto aparece el regreso del barco Ciudad de Rosario, que se encuentra en astillero para su recuperación. La expectativa es que pueda regresar a la Fluvial antes de finalizar el año. “Vuelve la mística a la Fluvial, vuelve el barco de Rosario”, sintetizó.
Para recibirlo se construirá un tercer muelle en el sector donde anteriormente funcionaba Señor Ming, sobre el área de cabotaje. Los muelles 1 y 2 continuarán destinados a los cruces hacia las islas.
El Puerto de Rosario comprende unas 120 hectáreas desde la Terminal Fluvial hasta el arroyo Saladillo, e incluye astilleros, areneras, sectores para remolcadores y terminales comerciales. Alabarce destacó que los puertos públicos santafesinos registran tasas de crecimiento de entre el 40 y el 50%. Desde el comienzo de la actual gestión, los cuatro puertos públicos —Rosario, Santa Fe, Villa Constitución y Reconquista—, los aeropuertos de Rosario y Sauce Viejo y el Túnel Subfluvial pasaron a depender del Ministerio de Desarrollo Productivo.
En Rosario, Alabarce calificó como histórico el volumen de inversión privada: “Se afirmó el año pasado y ya se están ejecutando las obras: la inversión privada más grande desde la creación del Puerto de Rosario, por USD 110 millones”, aseguró.
La estrategia de crecimiento apunta a posicionar a Rosario como hub logístico de la minería argentina, vinculado al crecimiento esperado de la producción de cobre y otros minerales de las provincias cordilleranas. Rosario cuenta con terminales con accesos ferroviarios de trocha ancha y angosta, y actualmente alrededor del 30% de la carga que ingresa al puerto lo hace por ferrocarril. Alabarce señaló que el gobierno santafesino trabaja para que el Belgrano Cargas mantenga y fortalezca su llegada a los puertos rosarinos. “Traer la minería no es una cuestión romántica, es una cuestión de inversión”, definió.
La estrategia tuvo un capítulo internacional con la misión oficial encabezada por el gobernador Pullaro en Chile, de la que participaron Puccini, Alvarado, Alabarce y representantes empresarios vinculados a Terminal Puerto Rosario. La comitiva recorrió Antofagasta, Santiago y Valparaíso, y mantuvo contactos orientados a profundizar oportunidades en logística, puertos y minería. En el viaje participaron representantes de los grupos concesionarios de TPR, entre ellos capitales chilenos.
Rosario posee unos 7.000 metros de costa portuaria sobre la Hidrovía Paraná-Paraguay y un calado a muelle de 34 pies, con perspectivas de profundización. La estrategia combina inversión pública y privada, infraestructura ferroviaria, nuevas cargas y captación de negocios.
La inauguración de los muelles de la Terminal Fluvial se presenta como la expresión más visible de un proceso que busca recuperar la relación cotidiana de Rosario con el Paraná, a la vez que el puerto comercial intenta reposicionarse en el escenario logístico regional. Después de décadas en las que buena parte de Rosario vivió de espaldas a algunas de sus instalaciones portuarias, la apuesta del Enapro vuelve a colocar al Paraná en el centro: como espacio público y turístico, y como una de las puertas productivas de Santa Fe hacia el mundo.
