El exgeneral serbobosnio Ratko Mladic, condenado a cadena perpetua por genocidio, falleció a los 84 años en el centro de detención de La Haya, Países Bajos.
El exgeneral serbobosnio Ratko Mladic, condenado a cadena perpetua por su participación en el genocidio de Srebrenica, falleció a los 84 años en el centro de detención de La Haya, Países Bajos.
Mladic estuvo preso desde 2011 por crímenes de guerra cometidos durante el conflicto que siguió al desmembramiento de la antigua Yugoslavia. Su estado de salud era delicado desde hacía años y había sido hospitalizado en varias ocasiones. Sus abogados solicitaron la semana pasada su traslado a Serbia para pasar sus últimos días con su familia, petición que fue denegada.
El militar serbobosnio fue declarado culpable de la matanza de Srebrenica, una operación de limpieza étnica en la que fueron asesinados unos 8.000 hombres musulmanes bosnios entre el 12 y el 23 de julio de 1995. Srebrenica había sido declarada zona segura por Naciones Unidas y estaba protegida por unos 400 cascos azules neerlandeses, que fueron neutralizados por Mladic y sus soldados.
Mladic continuó su actividad después del genocidio de Srebrenica, al igual que su jefe político directo, Radovan Karadzic, condenado a cadena perpetua por los mismos hechos en 2019. Según la sentencia dictada en 2021, Karadzic fue el ideólogo, pero «los actos decisivos para la comisión de los crímenes no podrían haberse perpetrado sin Mladic».
Ratko Mladic nació el 12 de marzo de 1942, cerca de Sarajevo, que en ese momento era parte del Estado Independiente de Croacia, controlado por Alemania. Se graduó en 1965 como oficial y comandó unidades en Macedonia y Kosovo. Tras la desintegración de Yugoslavia y la declaración de independencia de Croacia en 1991, Mladic fue enviado para que Belgrado recuperara el control. Lideró el sitio de Sarajevo, que duró casi cuatro años y causó la muerte de unos 13.000 civiles.
Mladic estaba casado y tenía un hijo y una hija, que se suicidó usando la pistola favorita de su padre.
