La movilización social contra la ley de propiedad privada frenó la reforma en el Senado, dejando al descubierto la falta de una oposición política organizada. El gobierno recortó el texto en plena sesión y ahora evalúa los costos políticos.
La ley de propiedad privada, que fue rechazada en el Senado, activó una movilización social que se expresó en las redes y en la calle. Esa presión, que no tiene una traducción política concreta, logró frenar la reforma, pero carece de conducción o dueño electoral.
Durante la sesión, el gobierno recortó aún más el texto, pero los votos no estaban. Los libertarios tuvieron que eliminar el capítulo sobre la ley de manejo del fuego.
Pase de facturas
La derrota generó una búsqueda de responsables. Patricia Bullrich, ministra de Seguridad, responsabilizó al tiempo que perdió Javier Milei al prolongar la agonía de Manuel Adorni y reivindicó la negociación en un video. La mesa política, creada para anticipar conflictos, llegó tarde y quedó reducida a administrar concesiones en plena sesión.
Oficialistas y aliados señalaron a Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación, como autor intelectual de proyectos que después chocan con la realidad. En el Congreso, dijeron: “Sturzenegger manda locuras, y después tienen que ir para atrás. El problema es que Milei compra”.
Sturzenegger estuvo detrás de la ofensiva contra los prácticos de puerto y del paquete desregulador para farmacias, inmobiliarias y la industria editorial.
En el círculo rojo, ven en la marcha atrás del conflicto con los prácticos destellos de pragmatismo de Milei. Un empresario que participó de una reunión con Kristalina Georgieva, directora del FMI, dijo: “Son gestos de racionalidad”. Georgieva planteó que los empresarios deberían hacerse cargo del país, como ocurrió en Bulgaria tras la implosión del bloque soviético. “Hace falta un Milei peronista”, les dijo a los hombres de negocios.
El efecto Diego Santilli se evaporó y el costo que pagó el gobierno abre un interrogante sobre el futuro del proyecto de propiedad privada. En Diputados, dijeron: “La van a guardar un tiempo. Es lo que hacen con las leyes conflictivas, como zonas frías”.
El gobierno quiere aprobar la reforma de la carta orgánica del Banco Central e inocencia fiscal II. El martes, los bloques dialoguistas advirtieron que no votarán el régimen si incluye a personas políticamente expuestas. El oficialismo prometió excluir del beneficio a funcionarios y familiares.
El gobierno también asegura que impulsará proyectos de las bancadas dialoguistas. En Santa Fe, Gisela Scaglia tiene una propuesta para ampliar las competencias de las provincias en el combate del narcomenudeo.
Los errores no forzados del gobierno cierran la ventana de oportunidad para más reformas. Desde la suspensión de las Paso hasta el Súper Rigi, el resto de la agenda parlamentaria está rodeada de interrogantes.
Entre los 33 senadores que rechazaron la ley aparecen representantes de Tucumán, Salta, Neuquén y Santa Cruz. Eran votos que los operadores libertarios tenían como seguros.
El pulso social y los problemas del peronismo
La encuesta de Atlas-Intel de julio mostró que la evaluación de gestión empeora: la opción muy malo/malo pasó de 54% a 54,7%, excelente/bueno bajó de 34% a 30,1% y regular subió de 13% a 15,1%.
El mayor rechazo está entre los jóvenes: siete de cada diez personas entre 16 y 24 años consideran que el gobierno es malo o muy malo. La desaprobación en hombres fue de 53,4% y en mujeres de 56,0%.
El pesimismo domina las expectativas para los próximos seis meses: solo el 26% cree que la economía argentina va a mejorar y el 56% que va a empeorar. A nivel familiar, el 20% confía en que su situación mejorará y el 47% proyecta que empeorará.
La economía domina las preocupaciones sociales: corrupción (48%), desempleo (47%) y altos precios/inflación (37%).
Ese malestar no se vuelca automáticamente al PJ. El peronismo participó de la resistencia, pero no la condujo. Entre los movilizados estuvieron simpatizantes y militantes del peronismo, cansados de los gobiernos fallidos y el internismo.
La Iglesia también intervino en el debate público. En la misa de San Cayetano, Jorge García Cuerva advirtió que la libertad económica no puede ser absoluta. El arzobispo de Buenos Aires es uno de los hombres de máxima confianza del Papa Francisco.
León XIV, sucesor de Jorge Bergoglio, aterrizará en noviembre en la Argentina. En línea con la doctrina social de la iglesia, Robert Prevost cuestiona el fundamentalismo de mercado y el individualismo, y alerta sobre los riesgos de la utopía tecnológica de los magnates de Silicon Valley.
