Un informe del Centro de Economía Política Argentina (Cepa) señala que la morosidad en el sector privado alcanzó el 7,6% en mayo, con 400 mil deudores en Santa Fe. El estudio atribuye el incremento a la caída del salario real y a un aumento en la irregularidad de los préstamos personales y las billeteras virtuales.
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (Cepa) indica que la morosidad en el sector privado alcanzó un máximo del 7,6% en mayo pasado, tras 19 meses de aumentos ininterrumpidos. Según el estudio, en Santa Fe hay aproximadamente 400 mil deudores en situación de mora.
El informe detalla que la morosidad en la provincia de Buenos Aires es de 2,2 millones de deudores, en Córdoba de 500 mil, en Santa Fe de 400 mil y en la Ciudad de Buenos Aires de 340 mil.
El deterioro en el pago de los créditos se concentra en las familias, donde el índice de morosidad en los bancos escaló del 2,5% en octubre de 2024 al 12,3% en mayo de 2026. Este incumplimiento se explica mayoritariamente por la mora en los préstamos personales (14,9%) y en las tarjetas de crédito (12,5%), que juntas representan el 73% del saldo irregular total.
En las fintech y billeteras virtuales, la mora saltó del 7,3% al 29,6% en el mismo periodo, superando el récord histórico registrado durante la pandemia de Covid.
El informe señala que, de los 20,9 millones de deudores en el sistema, 5,8 millones se encuentran en situación de mora, según datos de la Central de Deudores del Banco Central (CENDEU).
En cuanto al perfil del deudor, casi 4 de cada 10 jóvenes de entre 18 y 34 años son morosos. En la franja de hasta 24 años, la tasa de irregularidad es del 40,9%. La cantidad de morosos se reparte casi equitativamente entre varones (50,2%) y mujeres (49,8%), aunque los varones tienden a endeudarse más con bancos y las mujeres con billeteras virtuales.
Las regiones de Cuyo y el NOA presentan los niveles más altos de incumplimiento. La Rioja (22,8%), San Luis (20,1%) y Catamarca (20,0%) encabezan el ranking de morosidad, mientras que La Pampa (9,1%) y CABA (10,1%) registran los niveles más bajos.
La morosidad corporativa es menor a la de los hogares (3,0%) y muestra una tendencia ascendente. La construcción es el sector más afectado con un 7,0% de irregularidad, seguido por el sector de alojamiento y servicios de comida (6,9%) y las actividades administrativas (5,5%).
El informe de Cepa contrasta con el diagnóstico del Gobierno, que atribuye la morosidad al «desconocimiento financiero», a «gastos irresponsables» o a la especulación con una posible devaluación. El estudio concluye que la causa estructural es la caída del salario real registrado, tanto a nivel público como privado, que acumula una retracción de entre el 8,7% y el 18,7% desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
El endeudamiento, según Cepa, refleja “una insuficiencia de ingresos estructural y no consumos irresponsables”, que se agrava por tasas de interés reales muy elevadas y un escaso control del riesgo por parte de las billeteras virtuales.
La entidad también señaló que el presidente del BCRA, Alejandro Werning, afirmó que comenzará un nuevo ciclo crediticio que empujaría la economía, siendo más “saludable y selectivo”. Al respecto, remarcó que “esto significa que las entidades proveedoras de crédito dejarán de considerar sujeto de crédito a aquellos que refinancian sus deudas”, sosteniendo que “resulta irreal que el crédito se vuelva en el corto plazo un motor de crecimiento como el Gobierno espera que sea”.
