El Ministerio del Interior de Marruecos emitió un comunicado en el que atribuye el ingreso de aproximadamente 60.000 personas a Ceuta a factores como la instrumentalización del espacio digital y la acción de redes de trata, mientras España sostiene que se trató de un ataque a su soberanía territorial.
El Ministerio del Interior de Marruecos emitió este domingo un comunicado en el que se refiere a los acontecimientos ocurridos en la frontera con Ceuta, donde aproximadamente 60.000 ciudadanos marroquíes, en su mayoría jóvenes, intentaron cruzar hacia el enclave español. El texto oficial sostiene que los hechos “no se deben a factores coyunturales o espontáneos, sino que son el resultado de la interacción de varios factores intrincados, entre los que destacan la instrumentalización tendenciosa del espacio digital, la difusión de informaciones engañosas, el papel de las redes de trata de seres humanos”.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, atribuyó la responsabilidad directa a las mafias que trafican con personas, y calificó el episodio como “violación y un ataque a la soberanía territorial de España”. Por su parte, Marruecos no mencionó en su comunicado una responsabilidad directa sobre el cruce, aunque mantiene su postura histórica respecto a Ceuta y Melilla, que considera herencia del colonialismo europeo.
En relación con la posible falta de control fronterizo, el portavoz del Ministerio del Interior marroquí, Rachid El Khalfi, afirmó que “desde el principio se implementó un enfoque proactivo y global basado en la detección temprana de diversas señales, el aumento del nivel de vigilancia y movilización, el refuerzo de la operatividad de los distintos servicios de seguridad y autoridades territoriales”.
El comunicado marroquí también cuestionó decisiones de las autoridades judiciales españolas sobre devoluciones inmediatas de migrantes, señalando que “generaron en algunos candidatos a la migración irregular la convicción de que podían evitar la devolución inmediata, lo que contribuyó a la aparición de un único modo de intentos de migración irregular, a saber, el cruce a nado”.
El Ministerio del Interior de Marruecos precisó que se abrieron investigaciones judiciales sobre los hechos para “determinar todos sus pormenores, establecer las responsabilidades y extraer las consecuencias jurídicas”. Además, reafirmó que la gestión migratoria “sólo puede llevarse a cabo en el marco de un enfoque global basado en la responsabilidad compartida, la solidaridad efectiva y el reparto de cargas”, y que el país seguirá siendo “un socio fiable y responsable” en la cooperación internacional contra la migración irregular.
