La investigación comenzó tras la interceptación de cuatro hombres en el Aeropuerto de Ezeiza. Una ex integrante de la Policía bonaerense fue detenida en Tigre acusada de integrar una red de reclutamiento ilegal.
Una ex integrante de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, identificada como Griselda Ortiz, fue detenida en el partido de Tigre acusada de integrar una red dedicada a captar hombres para enviarlos a combatir en la guerra entre Rusia y Ucrania. La detención se produjo en el marco de una investigación que comenzó en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, donde personal de seguridad de frontera interceptó a cuatro hombres que se disponían a abordar un vuelo con destino a Europa.
Según informaron fuentes judiciales, los hombres no pudieron justificar la procedencia de los pasajes de avión, no contaban con tickets de regreso ni pudieron precisar los nombres o direcciones de las presuntas empresas contratistas de la construcción. Ante las inconsistencias, confesaron que su destino era incorporarse como combatientes en el frente de batalla.
La mecánica del grupo consistía en contactar a las víctimas a través de redes sociales, ofreciéndoles contratos laborales en Europa para tareas de reconstrucción, infraestructura o albañilería, con una promesa económica de aproximadamente 3.000 dólares mensuales. Tras la firma de compromisos y el financiamiento de los pasajes, los reclutados descubrían que su destino real era el conflicto bélico.
A partir del testimonio de las víctimas interceptadas, la Justicia Federal ordenó el allanamiento de una vivienda en Tigre, donde se detuvo a Ortiz. Su pareja, un ex cabo de la Policía Federal Argentina, también imputado en la causa, no fue hallado y se sospecha que cruzó la frontera hacia Brasil.
La causa quedó caratulada bajo las figuras de presunta trata de personas y reclutamiento ilegal de combatientes. Los investigadores analizan los teléfonos secuestrados para determinar si hay más víctimas que llegaron a viajar al frente de batalla.
