De los 13 nodos santafesinos que participaron en la licitación nacional Alma Sadi, solo Cañada de Gómez fue seleccionada para recibir inversiones en sistemas de almacenamiento de energía eléctrica.
El gobierno nacional concluyó la licitación de acuerdos de provisión de energía eléctrica almacenada para el Sistema Interconectado Nacional, mediante megabaterías. Según los resultados, la provincia de Santa Fe recibió beneficios que representan el 5,14% del total previsto para el interior del país.
En la licitación Alma Sadi (Sistema Argentino de Interconexión) se contemplaron inicialmente 16 nodos ubicados en territorio santafesino. De esos, tres quedaron sin oferentes por problemas en sus propuestas técnicas. Al momento de la adjudicación, había 13 puntos en carrera, pero solo uno resultó beneficiario: Cañada de Gómez, en el departamento Iriondo.
A esa ciudad llegarán inversiones en equipos que almacenarán energía durante los valles de demanda para cubrir los picos de consumo. Con 36 megavatios (MW), la localidad santafesina participa de algo más del 5% del total adjudicado, que asciende a 700,5 MW. La firma Genneia, que obtuvo siete puntos en total, actuará en ese nodo.
Quedaron sin adjudicación las ofertas para los nodos de Villa Ocampo, Pérez, Roldán, Firmat, Ceres, Rosario Sur, Arufó y Brigadier López (en el parque industrial de Sauce Viejo).
Según el último informe mensual de la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina (Adeera), la Empresa Provincial de la Energía de Santa Fe (EpeSF) ocupa el tercer lugar en el máximo de potencia registrado a nivel nacional. La provincia de Santa Fe es el tercer mercado eléctrico del país, con el 9,26% del total, detrás del Área Metropolitana de Buenos Aires (40,68%) y del resto de la provincia de Buenos Aires (12,2%). Córdoba se ubica en el cuarto puesto, con el 7,80%, y no recibió inversiones en esta licitación.
El anexo de la Resolución 155/2026 de la Secretaría de Energía de la Nación muestra que la provincia de Buenos Aires (sin el AMBA) recibió la mayor asignación, con 185 MW. El Noreste Argentino (NEA), con proyectos para Chaco y Formosa, sumó 161,5 MW. El Noroeste Argentino (NOA) obtuvo 150 MW. La Región Pampa recibió 68 MW, y las provincias mesopotámicas (Misiones, Corrientes y Entre Ríos) se llevaron 50 MW cada una. Santa Fe completó el mapa con 36 MW.
La licitación Alma Sadi se realizó luego de la licitación Alma GBA, que incorporó unos 713 MW almacenados exclusivamente en el AMBA. Mientras que la Nación llamó a licitación para sumar hasta 700 MW, las ofertas privadas para atender esas realidades sumaron 8.338 MW. Algunas provincias, como Buenos Aires, han anunciado licitaciones propias, y planes similares se han divulgado en Córdoba, que no logró inversión en esta ocasión.
En total, son 20 proyectos de cinco empresas nacionales por 700,5 MW y unos 700 millones de dólares de inversión privada. El negocio consiste en comprar y almacenar kilovatios para venderlos a un precio mayor durante los picos de demanda. Ese precio fue pactado en la licitación y forma parte de los costos que asume el Estado Nacional por los atrasos en inversiones en el transporte de energía en el país.
