Una mujer de 49 años fue imputada por el presunto robo de 5.000 dólares, 50.000 pesos, una caja fuerte, alhajas y otros objetos a una jubilada de 77 años a quien cuidaba. La detención se produjo el 13 de junio en un refugio de Cáritas en Rosario.
Una mujer identificada como María del Mar A., de 49 años, fue imputada por el presunto robo de dinero y objetos de valor a una jubilada de 77 años, a quien asistía como cuidadora en una vivienda del barrio Azcuénaga, en Rosario. La fiscal Guillermina Aiello presentó la acusación ante la jueza María de los Ángeles Granato, quien formalizó la imputación por los delitos de robo y privación ilegítima de la libertad.
Según la denuncia, los hechos ocurrieron el 17 de abril en una casa ubicada en calle Sívori al 5400. La víctima, identificada como María Esther N., declaró que su empleada la inmovilizó y amordazó, y luego se llevó 5.000 dólares, 50.000 pesos, una caja fuerte, alhajas de oro, un teléfono celular y prendas de vestir. Tras el hecho, la jubilada logró alertar a las autoridades alrededor de las 20.30 de ese mismo día.
En su declaración inicial, la víctima mencionó que le faltaban 30.000 dólares, una suma superior a la consignada por la fiscalía en la audiencia. También denunció el faltante de joyas de oro, tarjetas, documentación y un celular. La mujer había contratado a la cuidadora unos seis meses antes a través de un aviso publicado en un diario.
La Fiscalía emitió una orden de captura el 30 de abril. Durante semanas, la Brigada de Capturas de la Policía de Investigaciones (PDI) realizó tareas de seguimiento en domicilios de familiares y allegados de la sospechosa, sin obtener resultados. El 13 de junio, agentes de la PDI recibieron información sobre la posible presencia de la mujer en un refugio para personas en situación de calle sustentado por Cáritas, ubicado en Balcarce al 1000, en el centro de Rosario. Allí fue identificada y detenida.
En la audiencia imputativa en el Centro de Justicia Penal, la fiscal Aiello sostuvo que María del Mar A. aprovechó su situación de confianza con la víctima para reducirla y amordazarla, y luego sustraer los bienes. La jueza Granato dispuso el pedido de detención por un plazo de 90 días. La investigación continúa en curso para determinar el destino de los elementos sustraídos.
