Los edificios de Sarmiento 1326 y Laprida 708, ambos en el casco histórico de Rosario, están sin uso desde hace más de una década, sin mantenimiento y con signos de vandalismo, según reportaron autoridades municipales.
Dos inmuebles centenarios de propiedad del Estado nacional ubicados en el centro de Rosario se encuentran abandonados y en estado de deterioro. Se trata del complejo de Sarmiento al 1300, que funcionó como sede del Segundo Cuerpo de Ejército y antes como Banco Municipal, y la mansión de Laprida 708, frente a la plaza 25 de Mayo. Ambos carecen de destino desde hace 22 y 11 años, respectivamente, y la Nación no ha cedido su tenencia ni realizado tareas de puesta a punto.
El edificio de Sarmiento 1326 fue diseñado como entidad bancaria e inaugurado en 1909. Durante la última dictadura cívico-militar, el directorio del Banco Municipal fue conminado por el entonces jefe del Segundo Cuerpo de Ejército, Leopoldo Galtieri, a venderlo al Ministerio de Defensa. En 2007 la superficie sumaba 3.600 metros cuadrados, con cancha de básquet, habitaciones, comedores y un polígono de tiro. Pasó luego al Ministerio de Economía, que proyectó instalar allí la AFIP, pero la iniciativa no prosperó y la titularidad volvió a Defensa. En 2021 el exministro Jorge Taiana anunció su afectación a la justicia federal, y en 2022 la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) firmó un convenio de transferencia con la provincia de Santa Fe. Sin embargo, el convenio caducó al asumir la gestión del presidente Javier Milei. En diciembre de 2024, las Fiscalías Federales se instalaron en un inmueble alquilado en Mitre y San Lorenzo, antiguas oficinas de Litoral Gas.
La mansión de Laprida 708, conocida como casa Aghina, fue construida por José Gerbino y Leopoldo Schwartz, con subsuelo, planta baja y planta alta. Perteneció a Hércules Aghina y María Francisca del Rosario Cafferata, y luego a la familia Rouillón. Desde la década de 1980 tuvo usos administrativos, albergando a PAMI y al Senasa. En 2015 el gobierno nacional la desalojó para efectuar reparaciones que nunca se realizaron. En 2024 fue usurpada por intrusos que sustrajeron materiales de infraestructura. Vecinos dieron aviso a la Municipalidad, que intervino para sellar el portón. Estaba previsto que alojara al Ente Nacional de Control y Gestión de la Vía Navegable (Ecovina), reemplazado en enero de 2025 por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN), que la solicitó sin que hasta el momento haya movimientos concretos.
Diego Herrera, secretario de Control y Convivencia de la Municipalidad de Rosario, declaró: “Se habían metido cuatro o cinco personas, las retiramos y cerramos bien el lugar. Sellamos bien todas las puertas, las soldamos, se puso una valla y un candado en el portón que da a 9 de julio. De nación nos llamaron y nos indicaron que le entregáramos la llave a la Policía Federal, que ahora se encarga de hacer controles periódicamente”. Sobre la casa de Laprida, agregó: “Hubo ingreso de personas por el portón de calle Santa Fe, habían sacado el chapón de abajo. Pero cuando accedimos, no encontramos a nadie. Con Defensa Civil, sellamos y soldamos el portón”. El interior, dijo, se hallaba “en estado de abandono, vandalizado”.
