El presidente de la UIA, Martín Rapallini, y el gobernador Maximiliano Pullaro encabezaron una actividad en La Fluvial donde empresarios del sector pidieron equilibrar la competencia externa y las promociones fiscales.
Los industriales reclamaron desde Rosario un lugar en las decisiones de política económica nacional durante una actividad encabezada por el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rapallini, y el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro. El encuentro se realizó en La Fluvial y contó con la asistencia de unos 600 participantes.
Rapallini afirmó que “la industria es el centro de un ecosistema que genera empleo directo, indirecto e inducido” y mencionó como ejemplo la desaparición de actividades en pueblos del interior cuando una empresa cierra. Reivindicó la ley de software sancionada durante el gobierno de Néstor Kirchner como modelo de políticas públicas y cuestionó “el mito de que la industria argentina es un sector creado artificialmente”. También señaló que “en el mundo ya no compiten más empresas sino sistemas que tienen un fuerte apoyo del Estado” y citó el caso de China, cuya política industrial calificó como un Rigi “mucho más profundo”.
El presidente de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), Javier Martín, sostuvo que “el cuidado del equilibrio fiscal no fue obstáculo para instrumentar el Rigi y anunciar un súper Rigi”. Pidió que se aplique el mismo criterio para las pymes fabriles y que se “equilibre la cancha” con inversión en infraestructura, baja de costos laborales no salariales, financiación y una reforma impositiva. Martín también mencionó la necesidad de fortalecer la educación técnica y universitaria, lo que generó el primer aplauso del auditorio.
El intendente de Rosario, Pablo Javkin, se refirió al costado fiscal de la discusión: “Equilibrio fiscal no es tirar deuda para adelante o usar los créditos internacionales que deberían ir a urbanizar barrios, para garantizar operaciones financieras de corto plazo”. Llamó a “alinear la capacidad de recaudación con las responsabilidades que cada vez más la Nación deja en manos de provincias y municipios”. Señaló que el impuesto a los combustibles recaudó en abril más que las retenciones y que “es absurdo centrar la discusión en las tasas municipales”.
El ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, afirmó que “la mayor carga impositiva sobre las personas y las empresas es del Estado nacional” y preguntó: “¿Cuántos Rigi le aportó el campo con las retenciones?”. Destacó el “orden y el equilibrio fiscal” como pilares de la gestión provincial y señaló que el excedente se volcó a apoyar al sector productivo mediante obras de infraestructura, subsidio de tasas para créditos y alivios tributarios. Puccini describió esa política como anticíclica para amortiguar “el impacto de una economía nacional que está en recesión”.
El gobernador Pullaro, en el cierre del encuentro, afirmó que “el gobierno provincial siempre será un aliado del campo, el comercio y de la industria, aún cuando el discurso dominante parezca ir para otro lado”. Explicó que los recursos ahorrados se usan “para darle potencia al sector productivo en este momento de recesión”. Aseguró que se registraron “15 mil empleos a partir de los beneficios que da la nueva ley tributaria para desgravar de Ingresos Brutos parte del salario de los nuevos trabajadores” y prometió una oferta de créditos a tasas subsidiadas en la próxima Agroactiva. Pullaro estuvo acompañado por la ex vicegobernadora Gisela Scaglia. Los gobernadores de Córdoba, Martín Llaryora, y de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, no asistieron al encuentro, aunque estuvieron presentes los responsables de las áreas de industria de esos distritos.
La economista Florencia Iglesias, del Consejo Federal de Inversiones (CFI), describió un cambio estructural impulsado por el crecimiento de la explotación de hidrocarburos y minerales en provincias cordilleranas. Indicó que “hoy la energía es el 14% de la oferta exportable del consolidado provincial pero en pocos años será el 40%”. El CFI trabaja en una hoja de ruta para transformar los territorios con agenda de infraestructura, tecnología, gestión de recursos hídricos y planificación productiva.
El analista internacional Juan Gabriel Tokatlian advirtió que la disputa entre China y Estados Unidos por la influencia en América latina también se da a nivel de territorios subnacionales. Señaló que “América latina es una zona relevante en el mundo y los chinos no se van a ir” y puso como ejemplo la hidrovía, donde “el gobierno argentino les puso una cláusula para que no participen de la licitación y entran como socios”.
El economista Martín Rapetti, de la consultora Equilibra, sostuvo que “los países ricos, los que integran el G-7, son industriales” y que “el crecimiento de la minería y el Oil & Gas, sumados a la agroindustria, son muy auspiciosos pero no alcanzan por sí solos para prosperar”. En términos de coyuntura, afirmó que “hoy no veo elementos para pensar que la economía pueda tener un rebote fuerte, hay tres sectores a los que les va bien y el resto está estancado”.
