La familia Agüero busca reconvertir el inmueble de valor histórico en ruinas, preservando fachada y estructura, con una torre en el fondo del lote. El Concejo debe decidir si aprueba la excepción al Código Urbano.
El inmueble ubicado en Belgrano 548, a metros del Monumento a la Bandera, fue ocupado durante 65 años por la familia Agüero. Hoy se encuentra en estado de ruina y sus propietarios impulsan un proyecto de reconversión que contempla la construcción de un edificio de 11 pisos en el fondo del lote, sin afectar la fachada ni la estructura original de la casona.
Luciano Agüero, uno de los cinco hermanos propietarios, explicó que la iniciativa surge como respuesta a los problemas que ha generado el inmueble en los últimos años. “Esa casa tuvo seis intrusiones, no se puede habitar, ni disponer, ni alquilar, ni vender. Deseamos que esta solución no sea vista desde una posición política, sino de una necesidad concreta de una familia”, señaló.
La casona, catalogada como de valor patrimonial, quedó desocupada hace años y sufrió deterioros progresivos. Los intentos de alquiler y venta fracasaron debido a su estado. Además, las intrusiones de personas en situación de calle obligaron a reforzar la seguridad con una empalizada.
El proyecto cuenta con el respaldo de una constructora y requiere una excepción al Código Urbano que deberá ser aprobada por el Concejo Municipal. El intendente Pablo Javkin avaló la iniciativa y calificó a sus críticos como el “club de defensores de ruinas”. En tanto, el Colegio de Arquitectos expresó objeciones a la reconversión.
Agüero aclaró que no se trata de una torre, sino de un edificio más bajo que el de la esquina de Buenos Aires y Belgrano, y que la casona se mantendrá como lugar de tránsito hacia la nueva edificación, donde se proyectan oficinas. “Es una inversión familiar, nadie te la compraría, pero es un riesgo que asumimos”, afirmó.
La familia descarta habitar la vivienda por su antigüedad y falta de comodidades. “Respetamos a nuestra madre, tiene un valor afectivo muy grande, pero no es amigable para vivir y es un problema que heredamos”, concluyó Agüero.
