El presidente estadounidense, Donald Trump, encabezó su último acto de campaña antes de las elecciones legislativas del martes, en el que pidió el voto para los candidatos republicanos y sostuvo que los demócratas son «extremistas y peligrosos». Además, prometió un bono de 5000 dólares si su partido mantiene la mayoría.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó este lunes su último acto político antes de las elecciones de medio mandato que se celebrarán el martes, en la inauguración del remozado Estanque Reflectante del Monumento a Lincoln, en Washington. Durante su discurso, Trump solicitó el voto para los candidatos republicanos y calificó a los demócratas como «extremistas y peligrosos».
«Como saben, hoy es el último día antes de las elecciones de mitad de mandato, las ‘midterm’ más importantes de nuestra vida, creo yo», declaró Trump. Asimismo, afirmó que «el Partido Demócrata ha nombrado a los candidatos más extremistas y peligrosos de la historia estadounidense. Son los candidatos más peligrosos jamás presentados», y criticó a la formación opositora por ser «muy, muy corrupta».
El mandatario también se refirió a la situación económica y aseguró que «estamos creciendo como nunca antes». En ese sentido, mencionó la caída del precio del petróleo: «El petróleo ha bajado hoy diez dólares (a 105 el barril del Brent), la mayor caída en la historia. No ha habido ningún día en que haya bajado tanto». Sin embargo, antes del conflicto con Irán del 28 de febrero, el crudo se situaba en torno a los 70 dólares.
Trump agregó que el precio del petróleo «seguirá bajando aún más porque estamos ganando a Irán, estamos ganando fácilmente», y sostuvo que gracias a «la conquista de Venezuela» —según sus palabras— «en un solo día y nos llevamos cientos de miles de millones de dólares en petróleo que llega cada día de allí». También mencionó: «También tenemos Groenlandia ahora. Queremos dar las gracias a Dinamarca y a Europa por hacerlo posible».
En ese contexto, el presidente volvió a prometer que, si los republicanos ganan en las legislativas, entregará a los ciudadanos el «dividendo Trump», un bono de 5000 dólares que ya había asegurado en septiembre pasado durante el inicio del último tramo de la campaña electoral. Según su mensaje, la economía estadounidense está próspera gracias a su política arancelaria, lo que permitiría otorgar esa suma a cada votante si conserva la mayoría en el Senado y en la Cámara de Representantes, «algo que los demócratas no pueden hacer porque son incompetentes». Además, advirtió que si los opositores triunfan, se produciría una crisis mayor que la de 1929.
El día de las elecciones
La ciudadanía de Estados Unidos votará este martes en las elecciones de mitad de mandato que renovarán la configuración del Congreso. Trump no figura en la papeleta, pero ha pedido el voto por su Partido Republicano.
Los votantes elegirán a los 435 miembros de la Cámara de Representantes, un tercio del Senado y 36 gobernaciones. Actualmente, los republicanos mantienen una ajustada mayoría en ambas cámaras: en el Senado cuentan con 53 escaños, frente a los 45 de los demócratas y los dos senadores independientes que suelen votar junto a estos últimos. En la Cámara de Representantes, la distribución es de 218 republicanos, 214 demócratas, un independiente y dos escaños vacantes.
Según los analistas, el Partido Republicano corre el riesgo de perder el control de la Cámara de Representantes. Entre los factores que explican esta vulnerabilidad figuran la caída de los índices de aprobación de la Administración, en un contexto marcado por la campaña militar contra Irán y el encarecimiento de los combustibles y los bienes de consumo. No obstante, la pérdida de escaños por parte del partido del presidente es una tendencia habitual en las elecciones de medio mandato. Desde 1946, solo en dos ocasiones la formación política del mandatario en ejercicio logró aumentar su representación en la Cámara de Representantes tras estos comicios: en 1998, con Bill Clinton, y en 2002, con George W. Bush.
