Según el informe IBIM-OJF, la inversión bruta interna mensual registró en septiembre una baja interanual de 12,3% y acumuló en los primeros nueve meses del año una contracción de 11,5%. La construcción mostró un avance de 4,5% interanual, tras cinco meses negativos.
La inversión en Argentina registró en septiembre una caída de 5,2% respecto de agosto y acumuló entre enero y septiembre una contracción de 7,6%, de acuerdo con el informe Inversión Bruta Interna Mensual (IBIM-OJF) elaborado por el estudio de Orlando Ferreres.
En términos de dólares, la inversión alcanzó los US$ 8.540 millones. El informe señala que esta cifra difiere de los montos globales de los proyectos anunciados por el Gobierno nacional, principalmente en el marco del RIGI, que exponen inversiones de largo alcance sin especificar la parte de impacto inmediato. El estudio indica que, si bien existe una obligación de aporte inicial, las etapas de los proyectos permiten escalonar la inversión, con mayor impacto en los anuncios que en los desembolsos efectivos.
De acuerdo con el informe, la inversión registró durante el noveno mes del año una caída interanual de 12,3%; los equipos nacionales mostraron una contracción de 3,8%, mientras que los bienes importados cayeron 17,2%. El acumulado de los primeros nueve meses refleja una baja de 11,5%.
En tanto, la construcción mostró un avance de 4,5% en la comparación interanual y volvió a mostrar una cifra positiva después de cinco meses negativos. El sector acumula una baja de 2,6% en los nueve meses transcurridos.
“La inversión continúa débil. Si bien los datos del sector de la construcción mejoraron, los registros de importaciones de bienes de capital para el noveno mes mostraron una fuerte caída, dejando un saldo negativo para el agregado”, indicó el trabajo.
OJF sostuvo que “mirando hacia adelante, en el corto plazo no hay indicios que permitan esperar una reacción de la inversión en los últimos meses del año”.
“En una mirada de más largo plazo, la mejora de las condiciones macro, una eventual mejora de la actividad y el desarrollo de la minería y el sector energético deberían contribuir a una recuperación de los niveles de inversión”, concluyó.
