La fiscal Marina Bertolotti imputó a Eliel Schiffo por el femicidio de Bárbara Aragón y resaltó la colaboración de la familia de la víctima y de un chofer de Didi para reconstruir las últimas horas de la joven. La jueza Luciana Vallarella dispuso prisión preventiva por dos años.
La fiscal Marina Bertolotti imputó este jueves a Eliel Schiffo, de 37 años, por el femicidio de Bárbara Camila Aragón, de 26 años, ocurrido el 10 de octubre en una pensión de Juan José Paso al 6200, en el barrio Empalme Graneros de Rosario. La jueza Luciana Vallarella convalidó la acusación y dispuso la prisión preventiva efectiva por el plazo de ley, que se extiende por dos años.
Schiffo fue imputado por abuso sexual con acceso carnal y homicidio calificado por ser la víctima mujer y haber mediado violencia de género, es decir, femicidio, delito que prevé pena de prisión perpetua. Tras la audiencia, la fiscal Bertolotti afirmó que cuenta con «mucha prueba objetiva que acompaña la atribución y la teoría del caso de la Fiscalía».
Las claves para esclarecer el femicidio
La investigación se apoyó en dos testimonios principales. Por un lado, la familia de la víctima recorrió distintos lugares para dar con ella y, según la fiscal, actuó con cautela: cada vez que llegaban a un sitio donde podían encontrarla, pedían asistencia al 911 y no ingresaban a domicilios sin presencia policial. Además, publicaron una fotografía de Bárbara con teléfonos de contacto para recibir información.
Fue entonces cuando un chofer de la aplicación Didi la reconoció y se comunicó con la familia para relatar el viaje que había realizado con ella el sábado 10 de octubre. Su testimonio permitió establecer el destino del traslado y avanzar sobre la identidad del hombre que la había convocado.
De acuerdo con la reconstrucción de la Fiscalía, Schiffo había contratado a Bárbara a través de una aplicación para mantener un encuentro sexual acordado a cambio de dinero. El viaje hasta la pensión fue abonado por el propio imputado, quien transfirió el importe al conductor. Antes de bajar, la joven le había pedido al chofer su número de teléfono para que regresara a buscarla aproximadamente una hora después.
Un pedido urgente de Bárbara
El conductor declaró que, pocos minutos después de dejarla en la pensión, Bárbara comenzó a pedirle que volviera con urgencia porque el hombre que la había convocado no tenía dinero para pagarle. Ese intercambio se convirtió en uno de los datos centrales para reconstruir el encuentro y vincular al sospechoso con el domicilio de Empalme Graneros.
La búsqueda concluyó con el hallazgo del cuerpo de la joven en el inmueble. Según la investigación, estaba envuelto en una frazada y había sido ocultado en la cocina de la vivienda. El informe preliminar de autopsia estableció que murió por asfixia. Para la Fiscalía, el crimen ocurrió después de que Schiffo abusara sexualmente de Bárbara y la estrangulara.
La fiscal sostuvo que la reconstrucción de las últimas horas de la víctima se apoya tanto en los testimonios como en las pruebas objetivas incorporadas a la causa. En ese sentido, insistió en que la versión del imputado no coincide con los elementos reunidos durante los primeros días de la investigación.
No se descartan hipótesis
Bertolotti aclaró que todavía se busca determinar si el imputado fue el único partícipe del crimen. «Se está investigando si participó otra persona. No se descarta ninguna hipótesis», afirmó, al explicar que la pesquisa continúa para establecer todas las circunstancias del femicidio.
Schiffo había sido exonerado de la Policía de Santa Fe después de una causa por narcotráfico. En 2021 recibió una condena a seis años de prisión por ese delito, en una investigación vinculada al traslado de estupefacientes desde Rosario hacia el norte provincial.
En la audiencia imputativa, la jueza Luciana Vallarella convalidó la acusación y dispuso la prisión preventiva por dos años. Mientras el expolicía permanece detenido, la Fiscalía procura completar la reconstrucción del crimen y determinar si otras personas tuvieron algún grado de intervención.
