El exdelantero, de 68 años, máximo artillero del club con 104 goles, relató su trayectoria, su relación con Jorge Messi y su deseo de trabajar en inferiores.
Víctor Rogelio Ramos, conocido como ‘Condorito’, es el máximo goleador histórico de Newell’s Old Boys con 104 tantos en 253 partidos oficiales. Campeón en la temporada 87/88, el exdelantero de 68 años concedió una entrevista al ciclo ‘¿Qué es de la vida de…?’ en el parque de la Independencia, a pocos metros del estadio Marcelo Bielsa.
En la actualidad, Ramos ofrece servicios de técnica y definición para delanteros de distintas entidades. «Corro 5 kilómetros todos los días, de lunes a lunes. Llevo una vida metódica, nunca fumé, ni tomo alcohol», declaró. Además, agregó: «Estoy jubilado, voy a las peñas, a las filiales de Newell’s… A exjugadores nos invitan y vamos».
Consultado sobre sus inicios, Ramos recordó que jugaba de volante central y que un entrenador le sugirió cambiarlo a delantero. «En la cuarta, el técnico era Bermúdez y un día Griffa me dijo: ‘Usted no va a jugar de cinco. Va a hacerlo de 10 con llegada’. Salí goleador. Hasta que un día José Yudica me sube a la primera y concentré con Santamaría, quien era mi ídolo. Él se pelea con Yudica y en la charla técnica el DT dijo: ‘En la delantera van a jugar Ramos y Yazalde’. Nunca había jugado en esa posición y se lo dije. La respuesta fue: ‘Si usted anda mal, la culpa será mía. Y acuérdese de que va a triunfar como delantero’. Tuvo razón», relató.
Sobre la formación de delanteros en la actualidad, Ramos opinó: «Lamentablemente, se perdió el trabajo en inferiores delineando defensores, mediocampistas y delanteros. En mi caso me quedaba a practicar definición una hora más». Y añadió: «Ahora todos están con el celular y cobran muy buen dinero, algo que no nos pasó a nosotros. ¿Cuánto hace que Newell’s no saca un goleador? Para mí se perdió la capacitación y enseñarle al jugador, delantero o defensor o mediocampista, a perfeccionarse».
Respecto a la posibilidad de trabajar en el club, Ramos afirmó: «Me ofrecí en anteriores comisiones, pero nunca tuve la chance. Ahora hablé mucho con la actual dirigencia, que nos está ayudando mucho a exjugadores, y dije que no soy técnico, pero que quiero enseñar. Lamentablemente, la situación económica del club no es buena».
En cuanto a su valor de transferencia en su época, recordó: «Cuando salí goleador del Metropolitano con 30 goles en treinta partidos -detrás mío quedó Carlos Bianchi- me vendieron a Francia en 750.000 dólares. Con ese dinero se compró el predio de Bella Vista».
Sobre las dificultades económicas tras el retiro, Ramos contó: «Me ha pasado a mí también. No voy a dar nombres, pero me sucedió. Mucha gente se acerca, como les ha pasado al Negro Zamora o Almirón. O a Palma en su momento. Uno confía en personas que lamentablemente tenían otras intenciones».
Ramos también se refirió a su relación con Jorge Messi, padre de Lionel: «No tuve la chance [de conocer a Lionel]. Al papá, sí. Jorge jugó en las inferiores de Newell’s. No llegó, pero jugaba en la cuarta y ahí lo conocí. Tuve una muy buena relación con él. Cuando mi papá enfermó de cáncer, Jorge me ayudó en un momento en que yo no andaba bien». Y detalló: «Mi papá había sufrido un ACV y la verdad es que yo en ese momento no andaba bien. Vino un día a mi casa y me ayudó. Por eso lamenté mucho su fallecimiento. Todo lo hacía en silencio y cuento esto ahora porque no está».
Finalmente, expresó su deseo: «Mi anhelo es ese, trabajar en el club con algunas categorías para enseñar. Estoy agradecido a Newell’s y quiero destacar al departamento de cultura, a Gabriela Bodo y Armando Garrido, por la ayuda que nos brindan siempre a los exjugadores».
