El intendente de Rosario, Pablo Javkin, dialogó con La Capital tras la finalización de los XXIII Juegos Suramericanos. Destacó la afluencia de público, el impacto social y deportivo, y se refirió a los próximos eventos y obras para la ciudad.
El intendente de Rosario, Pablo Javkin, dialogó con el diario La Capital sobre el balance de los XXIII Juegos Suramericanos, que finalizaron recientemente. Según sus declaraciones, el evento superó las expectativas de concurrencia y posicionó a la ciudad en un lugar que, afirmó, era impensado hace dos años.
Javkin sostuvo que «estos fueron los Juegos de la gente junto al deporte» y anunció que se impulsará un Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Cenard) federal con sede en Rosario. El funcionario repasó los factores que, a su entender, contribuyeron al resultado: «Para pensar el hoy, hay que recordar que la mejora en seguridad fue decisiva: presencia policial, desmonte de organizaciones delictivas, depuración de un sector de la Justicia y el Plan Bandera con fuerzas federales. A todo esto hay que sumarle la recuperación de los espacios públicos de la ciudad, como plazas, parques y la costanera. Hubo un cambio en la lógica de la salida del rosarino a la calle».
En esa línea, mencionó las obras del tricentenario, las plazas barriales y las llamadas de bolsillo. También ubicó como un «kilómetro cero» los recitales masivos de Fito Páez y Nicki Nicole, entre otros. «Fue de menor a mayor, y lo que se dio en los Juegos fue la consolidación de todo eso frente a un gran evento deportivo. Los grandes vectores de nuestra historia siempre fueron el deporte y la cultura», subrayó.
El intendente comparó el impacto simbólico con el Congreso de la Lengua de 2004: «Lo asemejable desde lo simbólico fue que primero hubo mucha inversión pública luego de una crisis profunda». Y agregó: «Se fueron acumulando logros y luego hitos para explotar ahora con los Suramericanos».
Respecto de la evolución del deporte en la ciudad, Javkin puso en agenda la creación de los Juegos Crear, que ya transitan su cuarta edición como un evento masivo, libre y gratuito que combina deporte comunitario, federado y de alto rendimiento. Señaló que fue una iniciativa del municipio con apoyo de clubes, asociaciones deportivas y federaciones.
Consultado sobre el cambio de imagen de Rosario, respondió: «La de sus orígenes, su orgullo, el espacio público como encuentro sin diferencias, el convivir en paz disfrutando de un evento y la red de cultura y deportes que se fue gestando. Está bien de manifiesto en estos Juegos eso de la ciudad hecha a sí misma. Es lo más lindo. Recuperamos un orgullo que teníamos herido. Además, hay un costado clave que es la generación de trabajo, y estos hitos lo impulsan. Es una industria que tiene toda la potencialidad para crecer más».
En cuanto a la continuidad, afirmó: «Esto tiene que ser constante, no algo pasajero. Ahora vienen, en abril próximo, los Juegos Odesur Junior y en 2029 los Juegos Panamericanos Junior, junto a todo el aprovechamiento de la infraestructura. El Arena termina los Juegos y recibe de nuevo inversión para convertirse también en un gran escenario musical. Tenemos un Hipódromo que, en vez de tener maquinitas tragamonedas, cuenta con el 100% de su obra volcada a los deportes. Luego de tantos debates, se ven ahora los resultados de cómo se transformó el parque Independencia; uno aprende que hay peleas que, si se consolidan, son más que válidas».
Sobre el Cenard rosarino, expresó: «En nuestra propuesta de 2019 figuraba traer el Cenard a Rosario; sosteníamos que había que federalizarlo y no concentrarlo en Buenos Aires. El Crear funcionará en 21 provincias y estamos ante un nuevo polo deportivo, con programas de seguimiento e infraestructura para quienes practican deportes. Cuando se mira todo el complejo, en muchos deportes tenemos la mejor infraestructura acá. Tenemos el Cenard federal en la ciudad, lo fuimos construyendo y, con los Panamericanos Junior en 2029, lo vamos a consolidar».
Respecto de la agenda posterior a los Juegos, mencionó que el 24 de octubre y a comienzos del año próximo llegará el Turismo Carretera al autódromo local; previamente se realizarán la Feria Internacional del Libro y el Festival Fontanarrosa. A ello se sumarán eventos de federaciones deportivas, el Festival Bandera y no menos de 80 recitales por año en el Arena. «Vamos a consolidar una agenda de eventos post Juegos en un escalón de arranque mucho más alto», afirmó.
Al repasar su gestión, Javkin recordó: «Nos decían que hacíamos placitas, pero hoy la gente ve un rumbo claro. Siento satisfacción y la certeza de que haber persistido, pese a las dificultades, dio resultado. Del encierro en pandemia y la crisis por la inseguridad, pasar a esto lo veo como algo muy positivo, y en mi caso más aún. Por delante, lo que viene me gusta vivirlo como rosarino. Cumplir deseos es bueno como ciudadano; mi vida estará siempre acá, no importa el rol circunstancial. Me tocaron épocas duras y malas, y hoy noto felicidad en la gente porque salimos adelante. Hablando con el gobernador Pullaro coincidimos en que el clima que se generó demuestra que estamos para otra cosa y que Rosario recuperó lo que nunca debió haber perdido».
En cuanto a los proyectos futuros, evitó responder si se postulará para un nuevo mandato y se enfocó en el listado oficial: la costanera central, el parque Sur, la costanera norte, el plan de pacificación, la conexión de El Mangrullo con la trama urbana, obras en Empalme Graneros y un polideportivo en Ludueña, entre otros. «De acá a marzo aseguro que la ciudad se encontrará con obras que la gente no tiene en el radar. No me quiero distraer de esto; si lo hacemos bien, será muy valorado», advirtió.
Finalmente, sobre la política local, manifestó: «Argentina está acostumbrada a destruir. Confío en los rosarinos para defender que esto no suceda. El resultado es muy evidente; aspiro a que se sume y, si se perdió algo, que lo recuperemos. Esperemos no retroceder más».
