La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, anunció que un decreto introducirá la prohibición del burka y el niqab en las escuelas, un cupo máximo de alumnos extranjeros por aula y la obligación de aprender italiano para padres de estudiantes con problemas de inserción. La oposición criticó la medida y el exgeneral Roberto Vannacci la respaldó.
ROMA.- La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, anunció este domingo que un decreto que llegará al consejo de ministros introducirá la prohibición del uso de la burka y el niqab en las escuelas, un número máximo de estudiantes extranjeros por aula y la obligación de aprender italiano para los padres de estudiantes extranjeros con problemas graves de inserción escolar.
«Está por llegar al consejo de ministros un decreto que introduce por ley el número máximo de estudiantes extranjeros por aula e introduce la obligación de aprender italiano para los padres de estudiantes extranjeros con problemas graves de inserción escolar, así como la prohibición de la burka y el niqab (pañuelo islámico) en la escuela», declaró Meloni durante la fiesta nacional de la juventud de su partido, Hermanos de Italia.
«Vas al colegio con la cara descubierta y en Italia, nadie, en nombre de una tradición real o supuesta, puede decidir que una joven deba esconderse. La igualdad entre hombres y mujeres es innegociable», afirmó la primera ministra al referirse a la futura prohibición. «No puede ser que en una clase italiana sean los niños italianos los que se sientan arrinconados, porque se volvieron minoría. No puede ser», sostuvo respecto del cupo máximo.
El anuncio se produce en un contexto de campaña electoral anticipada. Aunque aún no se conoce la fecha, habrá elecciones en Italia el año próximo. Los sondeos indican que, si lograran unirse, las fuerzas de oposición de centroizquierda podrían imponerse. El oficialismo observa el ascenso del partido de extrema derecha Futuro Nacional (FN), liderado por el exgeneral Roberto Vannacci, que según encuestas ya superó en intención de voto a Forza Italia y a la Liga, socios de la coalición de Meloni.
El miércoles pasado, Meloni anunció la abolición de un impuesto de circulación para autos pequeños, que regirá el año próximo.
Según el diario Corriere della Sera, el número de estudiantes extranjeros en escuelas italianas es de poco más de 900.000 alumnos, el 11,6% del total. Dos tercios son de segunda generación, nacidos en Italia, y la mitad tiene pasaporte de la Unión Europea, con Rumania como primer país. En 2010, durante el último gobierno de Silvio Berlusconi, se introdujo una norma de techo del 30% de estudiantes extranjeros por curso, que nunca se aplicó.
La oposición de centroizquierda criticó el anuncio. Riccardo Magi, de +Europa, declaró: «Meloni propone hoy el techo a los extranjeros en las aulas, cosa que ya existe pero que es imposible de realizar en la práctica. En su afán por seguirle el ritmo a Vannacci, la primera ministra ha perdido de vista por completo la realidad social y demográfica de nuestro país: ¿qué cree Meloni que debería ocurrir en las escuelas donde no hay niños de origen italiano, sino únicamente alumnos de familias inmigrantes? ¿Disolverá estas clases y enviará a los niños a la calle o a escuelas situadas a kilómetros de distancia, todo ello para preservar la ‘pureza racial’?».
Angelo Bonelli, de la Alianza Verdes e Izquierda, afirmó: «Meloni sigue a la neofascista AfD y a Vannacci, que propuso clases separadas para los alumnos con discapacidad. La verdad es que a la premier no le importa en absoluto cómo funcionan realmente las escuelas». Bonelli recordó que los salarios de los docentes italianos están entre los más bajos de Europa.
Marco Simiani, diputado del Partido Democrático, sostuvo que «enfrentar las dificultades de la escuela introduciendo un techo a los estudiantes extranjeros en cada clase significa intervenir por el lado equivocado» y agregó: «Nuestras escuelas necesitan recursos, no nuevas divisiones. Si hay dificultades lingüísticas o de integración, la respuesta debe ser educativa: más docentes, cursos de italiano, mediadores culturales, ayuda a las familias y más atención a los chicos que viven situación de fragilidad».
El exgeneral Roberto Vannacci manifestó su acuerdo con la prohibición de la burka en las escuelas, «una medida que debería haberse tomado hace varios años», y con el cupo a estudiantes extranjeros, «porque si no, no estamos en un aula italiana, sino en un aula extranjera».
