La medida implica el desplazamiento de 15 personas y la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial. El proceso se completará en 60 días.
El Gobierno anunció este jueves una reorganización en el esquema de seguridad de la Quinta de Olivos. A partir de ahora, la Casa Militar quedará a cargo de las funciones de seguridad de la Residencia Presidencial de Olivos, así como de las residencias transitorias del Presidente de la Nación y de su familia.
La decisión fue comunicada por el Ejecutivo e incluye el desplazamiento de 15 personas y la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos, organismo que hasta el momento administraba la quinta. Las funciones de este organismo serán distribuidas entre distintas áreas.
El organismo de Casa Militar depende del general de brigada Sebastián Ignacio Ibáñez, cuyo personal asumirá «la responsabilidad integral de las funciones de seguridad de la Residencia Presidencial de Olivos, así como de las residencias transitorias del Presidente de la Nación y de su familia», según informó el Gobierno. En tanto, Osvaldo Sosa, quien se desempeñaba como intendente de la quinta de Olivos hasta hace dos semanas, fue removido de sus funciones.
De acuerdo con la explicación oficial, el objetivo de la modificación es «fortalecer la seguridad y al mismo tiempo facilitar los procesos administrativos internos». El Gobierno también sostuvo que el nuevo esquema busca «elevar los estándares de eficiencia y seguridad del Presidente y de su entorno».
Entre los argumentos citados para justificar el cambio, la Casa Rosada mencionó una «escalada de la inseguridad a nivel global» y la próxima visita del Papa León XIV a la Argentina. Según el Gobierno, ese acontecimiento implicará un movimiento importante de personal ajeno en la residencia debido a las obras y servicios necesarios para acondicionar el lugar.
No obstante, la información a la que accedió Data Clave y que fue difundida en Carnaval Stream indica que estas salidas se deben a enojos de Javier Milei por supuesto «espionaje» y «filtración de información» por parte de algunos empleados. Un año atrás, ese medio reveló información vinculada a la desconfianza del jefe de Estado con los empleados que residen en Olivos.
Con el nuevo esquema, la Presidencia resolvió disolver la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos. Sus funciones quedarán separadas entre las distintas áreas correspondientes.
La modificación no alcanza a todas las tareas que se realizan en la residencia. Según la información conocida, las labores de administración, limpieza y cocina continuarían bajo responsabilidad de personal civil.
En materia de seguridad, la conducción pasará a Casa Militar. El Gobierno sostuvo que este traspaso «posibilitará reducir la estructura formal y la cantidad de personal que allí permanece».
El proceso para concretar el traspaso de responsabilidades y bienes se desarrollará durante los próximos 60 días, período establecido para completar la reorganización anunciada por el Ejecutivo.
