El peleador salteño de 29 años ingresó a UFC en 2023, reside en Miami y en 2025 apareció como personaje en un videojuego. Declaró que aspira a ser campeón mundial y a que su nombre se escuche como el de Messi.
Esteban Ribovics nació en Tartagal, Salta. Esperó hasta los 18 años para competir en artes marciales mixtas y en 2023 ingresó a UFC, compañía a la que había apuntado durante años. A los 29 años, pelea entre los mejores, vive en Miami y tiene su propio personaje en un videojuego de PlayStation.
“Quiero ser campeón del mundo, ese es mi sueño más grande. Quiero que mi nombre se escuche como el de Messi”, aseguró Ribovics en una entrevista con Bolavip.
En su lista de objetivos mencionó pelear en un evento de UFC realizado en Argentina. Dijo que no exige encabezar la cartelera y que entrar al octágono delante del público argentino sería suficiente.
Ribovics consideró que esa posibilidad está más cerca de lo que parece. Al hablar del presente nacional mencionó a Francisco Prado, Kevin Vallejos, Ailín Pérez y Santiago Ponzinibbio, además de los argentinos que intentan ingresar a través del Dana White Contender Series. “Argentina está pisando fuerte”, sostuvo. Su cálculo es que cuantos más peleadores del país haya dentro de UFC, más sencillo será completar una cartelera local como las que la compañía organiza en Brasil.
Su otro desafío está dentro del peso ligero. Ribovics considera que es la categoría más difícil porque combina velocidad, resistencia y poder de nocaut, y pretende avanzar hasta tener una oportunidad por el cinturón.
De esperar hasta los 18 años a tener su personaje en PlayStation
Antes de llegar a UFC, Ribovics había probado con karting, rugby y básquet. Las artes marciales mixtas terminaron imponiéndose, aunque durante la adolescencia apareció un problema: necesitaba autorización de sus padres para competir. Su madre no quería que peleara siendo menor. El salteño esperó hasta cumplir 18 años y recién entonces comenzó a competir sin aquella restricción.
Una década más tarde, la escala cambió por completo. En 2023 tuvo su primera oportunidad en UFC y en 2025 llegó otra escena que todavía le resulta extraña: apareció como personaje dentro de un videojuego de PlayStation. “A veces pienso que no lo creo”, contó. Sus amigos comenzaron a mandarle videos jugando con su personaje y Ribovics reconoció que esa imagen le permite medir parte del recorrido que hizo desde sus primeras peleas.
También cambió su situación fuera del octágono. Después de combatir con Daniel Zellhuber, en octubre de 2024 pudo instalarse en Miami junto a su esposa, con casa y auto propios.
La vida entre Miami, Salta y su equipo en Córdoba
Aunque está instalado en Estados Unidos, Esteban Ribovics vuelve a Argentina cuando su calendario se lo permite. Intenta realizar al menos un viaje por año, preferentemente durante Navidad y Año Nuevo. El recorrido tiene dos paradas principales. Primero visita Salta, donde permanece su familia, y también pasa por Córdoba, provincia en la que está su equipo.
Entre una pelea y otra tampoco suele tomarse largos descansos. Contó que después de competir puede parar apenas una semana antes de volver a entrenarse porque pretende subir al octágono hasta tres veces durante un mismo año. “Mi trabajo es mantenerme entrenado para aceptar, para que las oportunidades me agarren preparado”, explicó. La disponibilidad es una parte importante de una carrera en la que las peleas pueden aparecer con calendarios muy diferentes.
