La provincia será sede de la competencia continental entre el 12 y el 26 de septiembre. En 1982, cuando albergó los Juegos Cruz del Sur, un fenómeno de El Niño precedió una crecida histórica del Paraná que derivó en la caída del Puente Colgante en 1983. El SMN estima que el actual episodio será de intensidad fuerte o muy fuerte.
Santa Fe se prepara para recibir los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, que se desarrollarán entre el 12 y el 26 de septiembre con sedes principales en Santa Fe, Rosario y Rafaela. Participarán más de 4.000 atletas de 15 países. La competencia llega 44 años después de que la ciudad fuera subsede de los II Juegos Deportivos Cruz del Sur, realizados entre el 26 de noviembre y el 5 de diciembre de 1982, con sede principal en Rosario.
En aquella edición, Santa Fe recibió algunas competencias y se inauguró la pista de atletismo del Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CARD) Pedro Candioti, según recuerda la Federación Atlética Metropolitana. El CARD fue renovado para los Juegos 2026.
Ambas ediciones comparten una coincidencia climática: el desarrollo de un fenómeno de El Niño. En 1982, el episodio ya estaba en marcha durante los Juegos y derivó en una crecida histórica del Paraná. El río superó el nivel de alerta el 14 de diciembre de 1982 y permaneció por encima de esa marca hasta el 8 de septiembre de 1983. El pico se registró el 5 de julio de 1983, con 7,35 metros en el puerto de Santa Fe y caudales máximos estimados en torno a los 60.000 metros cúbicos por segundo.
La Ruta Nacional 168 quedó severamente afectada: varios puentes aliviadores sufrieron daños y algunos fueron destruidos. Se abrieron tramos mediante voladuras para permitir el escurrimiento del agua. El 28 de septiembre de 1983 cedió uno de los pilares del Puente Colgante y parte de la estructura cayó sobre la laguna Setúbal. Estudios sobre los desastres en el Litoral estiman que las tres grandes inundaciones de 1982-1983 dejaron unos 27.700 evacuados en la ciudad de Santa Fe, además de daños en puentes, defensas y torres de alta tensión.
Un estudio científico sobre el impacto de El Niño de 1982 señaló que la inundación alcanzó niveles excepcionales en la llanura de inundación del Paraná y que el caudal anual fue aproximadamente un 60% superior al promedio de largo plazo.
Para 2026, el último informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), publicado en septiembre, indica que las condiciones del ENOS corresponden a una fase de El Niño, con una probabilidad del 100% de que se mantenga durante septiembre-octubre-noviembre y una intensidad estimada entre fuerte y muy fuerte. El SMN advierte que los efectos de El Niño no aparecen de manera inmediata, ya que la atmósfera necesita tiempo para acoplarse a las nuevas condiciones del océano.
La provincia informó que sigue el comportamiento de los cursos de agua y adoptó medidas preventivas. Un relevamiento realizado en septiembre sobre la cuenca baja del Salado confirmó que los puntos de control permanecían por debajo de los niveles de alerta y que no había desbordes generalizados ni una situación de emergencia. La provincia, el municipio de Santa Fe y otras localidades de la región pusieron en marcha protocolos preventivos para distintos sectores ante el escenario de El Niño.
Entre 1982 y 2026 también cambiaron las condiciones de regulación de la cuenca del Paraná. El episodio de 1982-1983 ocurrió cuando grandes obras de regulación en la cuenca alta, como Itaipú y Yacyretá, todavía no estaban operativas. Itaipú comenzó a funcionar en 1984 y Yacyretá inició su construcción en 1985.
Los Juegos Suramericanos de 2026 se disputan cuando el fenómeno de El Niño vuelve a estar instalado, pero sus posibles consecuencias sobre Santa Fe aún no se manifiestan en la dimensión ocurrida en 1983, según los registros disponibles.
